Treinta y dos docentes de Castilla-La Mancha han concluido un curso de formación en prácticas restaurativas dentro del programa de convivencia escolar de la Junta. La acción, organizada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, busca dotar al profesorado de herramientas para abordar los conflictos en el aula desde el diálogo y la reparación del daño, en lugar de recurrir únicamente a las sanciones disciplinarias tradicionales.
El curso se ha desarrollado durante varias jornadas con metodología práctica y se enmarca en la apuesta del Gobierno regional por reforzar el clima escolar y la salud emocional en los centros educativos públicos.
Qué son las prácticas restaurativas
Las prácticas restaurativas, herederas de la justicia restaurativa, plantean una vía alternativa para gestionar los conflictos. En lugar de centrar la respuesta en la falta y la sanción, ponen el foco en quien ha sido dañado, en quien ha causado el daño y en la comunidad educativa que rodea a ambos. Círculos de diálogo, conferencias restaurativas y mediaciones formales son algunas de las herramientas que se aprenden a manejar.
Esta metodología no sustituye al régimen disciplinario, pero sí lo complementa. La evidencia disponible en países como Reino Unido, Australia o Estados Unidos apunta a una reducción de los expedientes disciplinarios, una mejora de la convivencia y un descenso en los casos de acoso escolar cuando estos enfoques se aplican de forma sistemática.
Una pieza más en la estrategia regional
La formación se enmarca en una estrategia más amplia que la Junta viene desplegando en los últimos cursos. Incluye el itinerario formativo en convivencia y valores democráticos y el programa de bienestar emocional para más de 2.500 docentes impulsado por la Consejería de Educación.
Junto a estas líneas formativas, la región cuenta con la Mesa Técnica de Prevención, Intervención y Seguimiento del Acoso Escolar, los protocolos contra el ciberacoso y un refuerzo de los planes de convivencia que cada centro debe revisar y actualizar anualmente.
Aplicación en el aula
Los 32 docentes formados actúan ahora como agentes multiplicadores en sus respectivos centros, donde compartirán las herramientas adquiridas con el resto del claustro y participarán en el diseño de planes de convivencia. La Consejería prevé ampliar la formación a nuevas promociones a lo largo del próximo curso para que cada vez más centros cuenten con profesorado especializado en este enfoque.
El objetivo último, recuerda la Junta, es construir entornos educativos seguros, inclusivos y respetuosos, en los que el alumnado se sienta escuchado y la respuesta a los conflictos se base en la responsabilidad compartida y en la reparación.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las prácticas restaurativas en educación?
Un conjunto de metodologías, derivadas de la justicia restaurativa, que abordan los conflictos en el aula desde el diálogo, la responsabilidad y la reparación del daño.
¿Reemplazan a las sanciones tradicionales?
No. Las complementan: pueden evitar la apertura de expedientes en conflictos leves o moderados, pero el régimen disciplinario continúa vigente cuando la gravedad de los hechos lo exige.
¿A cuántos docentes ha llegado esta formación?
En esta promoción se han certificado 32 docentes. La Consejería prevé ampliar la formación el próximo curso para llegar a más centros y profesorado.
¿Por qué es importante este enfoque?
Mejora el clima escolar, reduce los expedientes disciplinarios y los casos de acoso, y fomenta una convivencia basada en la responsabilidad y la escucha activa.


















