Fenacore, la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España, ha emitido un comunicado de alerta respecto a la creciente crisis energética, la cual podría tener un impacto significativo en los precios de los alimentos. La organización señala que el aumento de los costos energéticos, que ya se ha hecho evidente en los últimos meses, podría trasladarse a la cadena de producción agroalimentaria, encareciendo así el coste final de los productos para los consumidores.
La federación advierte que esta situación no solo afecta a los productores, sino también a los regantes, quienes enfrentan dificultades para mantener sus cultivos debido al incremento de los costes de electricidad y combustibles necesarios para el riego y otras prácticas agrícolas. Además, Fenacore enfatiza que el riesgo de escasez de recursos hídricos, combinado con una agricultura cada vez más dependiente de la energía, podría agravar aún más la situación.
Los expertos de la organización instan a las autoridades a tomar medidas que ayuden a mitigar los efectos de esta crisis energética en el sector agroalimentario, promoviendo políticas que favorezcan la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos hídricos y energéticos. De no abordarse adecuadamente, podría generarse un ciclo de incremento de precios que afecte no solo a la producción agrícola, sino también al acceso de la población a una alimentación básica y asequible.


















