En un esfuerzo por transformar el panorama de la inteligencia artificial, la iniciativa SiliconBurmuin, liderada por IKERLAN y financiada bajo el programa Elkartek 2023, se erige como un consorcio interdisciplinario que promete redefinir la tecnología a través de la neurociencia, las matemáticas, la microelectrónica y la inteligencia artificial. Esta colaboración, que involucra a instituciones tan prestigiosas como la UPV/EHU, Vicomtech, CAF I+D, y centros como el Achucarro Basque Center for Neuroscience, BCBL y BCAM, busca crear una revolución en los sistemas de percepción mediante el desarrollo de tecnologías neuromórficas.
La inteligencia artificial actual, considerablemente dependiente de procesadores y sensores convencionales, opera con un enfoque de fuerza bruta, procesando enormes volúmenes de datos. Esto resulta en un elevado consumo de energía y tiempo, logrando, a veces, información limitada. SiliconBurmuin se propone romper con esta tendencia mediante sistemas que imiten la eficiencia de los sentidos biológicos. Al centrarse en recopilar y procesar datos verdaderamente relevantes, estos sensores y procesadores neuromórficos prometen una significativa reducción en el consumo energético y el tiempo de procesamiento.
Este avance tecnológico no solo ha instigado el surgimiento de diversas startups especializadas en chips neuromórficos, sino que también ha captado la atención de gigantes de la tecnología como Intel, Sony e IBM, quienes ya están probando prototipos en sectores como la robótica, la salud y la automoción. En este contexto, SiliconBurmuin pretende posicionar a Euskadi como un referente en innovación tecnológica, involucrando a la comunidad vasca en un esfuerzo colaborativo que engloba ciencia, tecnología e industria.
Uno de los principales objetivos del proyecto es transformar el conocimiento en neurociencia en tecnología neuromórfica y propiedad intelectual, destinadas a ser incorporadas en la próxima generación de chips inteligentes. Inicialmente, el proyecto se enfoca en aplicaciones visuales para la navegación autónoma de trenes y el diagnóstico precoz de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Además, esta iniciativa busca generar beneficios tangibles para la industria y la sociedad vasca, fortaleciendo la posición estratégica de la región en el sector de los semiconductores y demostrando el potencial de los chips neuromórficos.
La primera fase del proyecto finaliza en marzo de 2025, tras haber contado con un presupuesto de 2 millones de euros, y se planea una segunda fase que expandirá sus aplicaciones en visión artificial y medicina. SiliconBurmuin se alinea con otras iniciativas europeas, como NimbleAI, también coordinada por IKERLAN, maximizando sinergias y el impacto en la industria. Con un mercado global proyectado en 8.000 millones de dólares para 2034, esta iniciativa presenta una oportunidad clave para que el País Vasco se convierta en un líder en la era de la IA neuromórfica, consolidando su posición a la vanguardia de la innovación tecnológica en Europa.