Afganistán lejos de encontrar un camino para cierta estabilidad, está complicando cada vez más su situación y la de sus habitantes.

La filial afgana del Estado Islámico de la provincia de Jorasán, a través de un alto mando, confirmó que esta organización terrorista reanudará por completo sus operaciones en Afganistán en el momento que termine la retirada de las fuerzas internacionales.

Ratificando que los talibanes son sus enemigos por ser demasiado moderados, comparado con el grupo yihadista, con preceptos más radicales de la ley islámica.