El acceso a terapias contra el cáncer en España sigue siendo un desafío importante que requiere atención urgente. Según el reciente informe del Oncoindex, una herramienta que evalúa el grado de financiación pública de los tratamientos oncológicos recomendados por la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), se revela una realidad preocupante: el 72 % de las terapias modernas permanecen fuera del Sistema Nacional de Salud (SNS). En los últimos cinco años, España ha dado un paso atrás en el acceso a estos tratamientos, pasando de un 50 % de cobertura en 2018 a sólo un 52 %, situándose por debajo de Polonia, que tiene un 50 %. Este escenario evidencia la necesidad de acelerar la incorporación de nuevas terapias y revisar las políticas de financiación.
Las cifras del Oncoindex, que analiza 173 fármacos recomendados en los últimos quince años, muestran una realidad desigual: solo 47 terapias disfrutan de una financiación completa, mientras que 79 todavía enfrentan obstáculos administrativos que no tienen respaldo científico y 47 carecen de cobertura pública. Este retraso tiene consecuencias directas en la salud de los pacientes, especialmente en tumores frecuentes y de alta mortalidad. Por ejemplo, la mortalidad por cáncer de estómago, mama y linfoma no Hodgkin ha mostrado un descenso, pero aún así los avances podrían ser mayores si todos los tratamientos estuvieran disponibles sin restricciones.
A esto se suma un déficit en los recursos humanos especializados que agrava aún más la situación. Actualmente, España necesita incorporar entre 87 y 110 oncólogos cada año y cuenta con un 19 % menos de enfermeras oncológicas que la media de la Unión Europea. La escasez de personal ha provocado que, en 2025, pacientes de regiones como Melilla, Ibiza y Algeciras hayan tenido que ser trasladados a hospitales situados a más de 100 kilómetros, y en épocas como la Navidad, varias cirugías oncológicas se han tenido que posponer por falta de anestesistas.
Xavier Pla, responsable de campañas de la Fundación Alivia, advierte que “cuando faltan médicos y los tratamientos se retrasan, el tiempo se convierte en un factor de mortalidad”. La fundación ha lanzado una llamada de atención y propone tres pasos urgentes que deben implementarse antes de finalizar el año: garantizar la financiación completa de todas las terapias recomendadas por ESMO, establecer un plan de recursos humanos que incluya al menos 100 oncólogos adicionales y reconocer formalmente la especialidad de enfermería oncológica, y establecer un plazo máximo de 180 días entre la aprobación europea y el acceso real en el SNS.
El contexto actual evidencia que, sin una acción decidida, los avances científicos y las nuevas terapias no podrán beneficiar a todos los pacientes a la velocidad necesaria. La Fundación Alivia, que trabaja desde 2021 en apoyo a los pacientes con cáncer en España a través de diferentes proyectos como la OncoLibrería, el directorio Oncomapa y la plataforma Oncoindex, insiste en que la ciencia avanza rápidamente y el sistema sanitario debe adaptarse para acompañar ese ritmo.
Es fundamental que las instituciones prioricen la financiación y el acceso a terapias innovadoras, eliminando restricciones innecesarias y fortaleciendo los recursos humanos especializados. Solo de esta forma podrá España ofrecer un derecho universal y efectivo a los pacientes de luchar contra el cáncer con las mejores herramientas disponibles. La esperanza está puesta en que, con acciones concretas y urgentes, 2026 sea realmente el año en que todos los pacientes puedan acceder a tratamientos de vanguardia sin demora.

















