Bajo el nombre ‘El empleo como parte del proyecto vital de la persona: un oportunidad real de inclusión’, la empresa Celimasa S.L. de Ciudad Real ha contratado a 10 trabajadores con algún grado de discapacidad pertenecientes a la asociación Laborvalía de Ciudad Real. El contrato de estas personas se ha realizado con cargo al nuevo programa CREA puesto en marcha el año pasado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, y ha recibido una ayuda cercana a los 93.000 euros.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha visitado la empresa y ha mantenido un encuentro con los trabajadores a los que ha agradecido su aportación a la empresa y la sociedad.

Todos los empleados trabajan de lunes a miércoles y asisten a formación jueves y viernes, para dar cumplimiento a las 241 horas que deben cursar; de ellos, ocho trabajan en Ciudad Real, uno en Villarubia de los Ojos, y otro en Puertollano.

El proyecto ‘El Empleo como parte del proyecto vital de la persona’ contempla el diseño y desarrollo de las estrategias de apoyos individualizados que ofrezcan posibilidades reales de empleo. La elaboración de los planes personalizados de inserción parten de la convicción de que el trabajador puede y debe trabajar.

En este sentido, la formación tiene un papel determinante para facilitar no sólo el acceso, sino también la permanencia en el puesto de trabajo. Por ello, este programa de formación es  una alternativa muy adecuada para que los usuarios se capaciten en sus destrezas y maduren en sus capacidades permitiéndoles ser más competitivos ante el mundo laboral.

Laborvalía trabaja por ofrecer oportunidades reales de empleo a las personas con discapacidad. Es una Asociación sin ánimo de lucro que está formada por dieciséis Centros Ocupacionales de la provincia de Ciudad Real que tiene como objetivo principal conseguir la integración socio-laboral de las personas con discapacidad psíquica.

Programa CREA

El objetivo general del programa es crear oportunidades de inserción socio-laboral para las personas con mayores dificultades para acceder a la formación y el empleo, mediante la realización de un trabajo efectivo y remunerado en empresas. Además busca la mayor adaptación posible al puesto de trabajo de los participantes mediante el diseño de itinerarios de formación a medida, y la creación de una red de colaboración en las partes implicadas: entidades sociales, empresas y personas.

Este programa se convocó por primera vez el año pasado. Los proyectos que se desarrollan bajo el mismo tienen una duración de entre seis y doce meses, con entre siete y doce participantes, personas que desde el primer día tienen un empleo en una empresa de la región, y compaginan el trabajo asalariado con la formación en las necesidades concretas del puesto de trabajo que desempeñan.