El 18 de febrero, un grupo diverso de líderes y expertos se reunió en la Casa Blanca en una mesa redonda organizada por la Czar de Drogas, Sara Carter. Este encuentro no solo reunió a funcionarios de la administración de Trump, sino también a representantes de plataformas de redes sociales prominentes como Meta, TikTok, X y YouTube, junto con agencias estatales y de seguridad. El objetivo era claro: frenar la venta de drogas ilícitas a través de las redes sociales, un fenómeno que ha tomado impulso en la era digital.
La conversación se centró en la creciente preocupación sobre cómo los traficantes de drogas aprovechan estas plataformas, que están diseñadas para conectar a las personas, para llegar a poblaciones vulnerables, incluidos los niños. La interacción de las redes sociales con problemas de salud pública es cada vez más crítica, y los participantes compartieron sus perspectivas sobre las mejores prácticas para proteger a los jóvenes de estos peligros.
Sara Carter no escatimó en reflexiones personales durante la reunión. “He hablado con familias que han perdido a un hijo por drogas compradas a través de redes sociales,” dijo, subrayando la tragedia de estas experiencias. “En muchos de estos casos, la víctima pensaba que estaba adquiriendo una pastilla segura, solo para encontrarse con una dosis letal de fentanilo ilícito.” Para ella, la clave para evitar estas pérdidas trágicas radica en una colaboración integral entre las empresas de redes sociales, las fuerzas del orden y el gobierno. Pero no solo eso: también destacó la importancia de que los padres eduquen a sus hijos sobre los peligros de las drogas y supervisen su uso en las redes sociales.
El compromiso mostrado en la mesa redonda fue firme, con los participantes acordando la necesidad de fortalecer la coordinación entre las fuerzas del orden y las plataformas de redes sociales en la lucha contra el tráfico de drogas digitales. Estas discusiones son un reflejo de la urgencia de enfrentar un problema que no solo afecta a los individuos, sino también a la estructura social en su conjunto.
La reunión en la Casa Blanca es un paso más en una lucha que requiere la atención y el esfuerzo de toda la comunidad. En un mundo donde cada vez más interacciones ocurren en línea, la protección de los más jóvenes frente a los peligros del tráfico de drogas se vuelve no solo necesaria, sino crítica.
Fuente: WhiteHouse.gov

















