Jacinto Arriaga, concejal de Deportes, valora el gran esfuerzo de entidades de la localidad que, como en el caso del Club de Fútbol Calatrava, “se han sobrepuesto a una temporada de incertidumbres con esta pandemia y que, gracias al esfuerzo de directiva, cuerpo técnico, jugadores y colaboradores, se está consiguiendo superar también”.

Entre quienes especialmente ha contribuido a ello es su actual presidente, Miguel Ángel Martín Valero, quien retomaba al cargo una vez que dos semanas antes del inicio de la temporada su antecesor en el cargo, Julián García, le transmitiese su intención de dimitir, estando además sobre la mesa la posibilidad de no hacer equipo este año.

“En ese momento, yo como vicepresidente, le digo que no hay que tirar la toalla, después de las elecciones que fueron en junio y, sin pensarlo un segundo, le digo que yo me hago cargo del club” y, con el tiempo justo, “me puse en contacto con gente cercana al club, muchas de ellas del pueblo, para poder formar una nueva directiva”.

Paralelamente se rescataba el cuerpo técnico de la temporada previa. “Al día siguiente de ser presidente, llamé a Quique y Machuca para transmitirles la actual situación, junto con el nuevo vicepresidente Rafa. Su respuesta fue inmediata, y me dieron todo su apoyo”. “Vamos para adelante y salvar esta difícil temporada” fue su consigna.

Martín Valero explica que lo más complicado fue entonces confeccionar la plantilla. “El cuerpo técnico se encontró con el rechazo de la mayoría de los jugadores veteranos de años anteriores, debido al miedo por la pandemia, tal y como todos los jugadores nos transmitían. Con lo cual, tuvimos que recurrir a la juventud”.

Por eso de la presente temporada cabe destacar las “nuevas incorporaciones de gente joven de nuestro pueblo, que estamos muy agradecidos y ha sido de lo más positivo que podemos sacar”, señala el presidente, quien no oculta las complicaciones de llevar adelante el proyecto deportivo con las limitaciones establecidas frente a la pandemia.

“Había que intentar cumplir con todas las normas y protocolos que nos llegaban desde la federación; decisiones muchas veces un poco incomprensibles desde mi punto de vista”. Como ejemplo cita el desplazamiento a Mora (Toledo), alrededor de hora y media de viaje y tras jugar “nos dicen que no podemos hacer uso de las duchas ‘por medidas COVID’. Imagina el viaje de vuelta después de disputar con intensidad dicho partido, 18 jugadores sudados y sin poder asearse… Sin mencionar la pulmonía que pueden llegar agarrar nuestros jugadores. Incomprensible”, apostilla Martín Valero.

Situaciones así al margen, el máximo responsable del CF Calatrava alude también a los grandes esfuerzos económicos que se han debido hacer para poder culminar la temporada. En todo caso, como ésta ha sido corta “hemos intentado ajustar el gasto a la mínima expresión y ajustarnos a nuestro corto presupuesto”.

Martín Valero, consciente de la priorización que ha tenido que efectuar el Ayuntamiento para atender otras situaciones de mayor urgencia por la pandemia, refiere del principal patrocinador de la entidad que “siempre estaremos agradecidos, sin su aportación sería imposible sostener nuestro club”.

Y, en este sentido, suma su gratitud personalizada al concejal de deportes, en especial “por su predisposición siempre para ayudarnos ante cualquier problema que nos surge”, concreta el presidente de la entidad rabanera en referencia a Arriaga.

Pese a todo, “las cuentas se van a poder cuadrar gracias a todas las empresas que colaboran de una manera u otra con nuestro club, y a todas y cada una de ellas les quiero dar las gracias”.

De todo este plantel de colaboradores tiene mención especial a DENTATIS, “puesto que, aun siendo una empresa pequeña y nueva en nuestra localidad, se ha volcado totalmente con nosotros y por ello nuestro club ha pasado a llamarse C.F. Calatrava DENTATIS”.

Martín Valero, en este punto, también refiere palabras de agradecimiento al esfuerzo que en tal diatriba han realizado el resto de componentes de “mi pequeña directiva, involucrados al máximo por nuestro equipo”, sin desmerecer, “por supuesto, al cuerpo técnico que ha bajado su salario sin poner objeción alguna”.

Celebra por otro lado el buen comportamiento que, en general, han mostrado también los aficionados, “aunque siempre se cuecen habas” por situaciones aisladas. “Este año nos ha sido difícil debido a las restricciones y en todo momento han sabido comprender la situación y ponernos fácil las medidas a llevar a cabo”, de manera que quiere “agradecer a toda la afición su apoyo; sin ellos esto tampoco hubiera sido posible”.

Y junto a la comprensión que la afición amarilla ha derrochado, también el presidente apela a la de la masa social y su constante apoyo. “Gracias a todos nuestros socios, en un año tan complicado y difícil para todos”, indica.

Mimbres, unos y otros, que han contribuido a hacer realidad el objetivo de una campaña tan especial y que no era otra que evitar el descenso “y así poder seguir en la misma categoría la próxima temporada”, de la cual, en todo caso, “ya se verá lo que pueda acontecer. No hay nada claro por el momento, de todo puede pasar”, afirma.

Por eso, “desde aquí mi junta directiva y yo mismo, nos ponemos a disposición de escuchar a quien crea que tiene o puede aportar algo para mejorar nuestro gran club”, confiando, dice Miguel Ángel Martín, en “seguir con la dinámica y que la gente de nuestro pueblo se anime, tanto para jugar como para ser parte de la directiva. Las puertas están abiertas para que sea lo mejor por el futbol de Argamasilla de Calatrava”.

Entretanto, espera que la Federación de Fútbol ponga las cosas más fáciles para la temporada próxima y con coherencia. “Las dificultades no han puesto las cosas nada fáciles y en el aspecto económico la única aportación ha sido el no cobrar dos arbitrajes, para mí insuficiente”.

“Aunque, sé que este año ha sido muy raro para todos, por calificarlo de alguna manera, de la gestión federativa de esta temporada he de decir que tampoco concibo que haya habido un club inscrito en nuestro grupo sin aportar ni una sola ficha”, concluye Miguel Ángel Martín Valero.