Docentes de Guadalajara participaron en un curso de reanimación cardiopulmonar organizado por el Gobierno regional. El objetivo es formar a los profesores para poder dar una respuesta rápida y adecuada en casos de emergencia, y que ellos mismos puedan transmitirle ese conocimiento adquirido al resto del personal de los centros y a los alumnos.

Con este objetivo, se imparten cursos en las cinco provincias de Castilla-La Mancha en los que los docentes adquieren conocimientos prácticos sobre detección precoz de una situación de parada cardiorrespiratoria, técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar, uso de un desfibrilador semiautomático, así como sobre la ágil y correcta activación de los servicios de emergencia.

Se trata de la tercera edición de este tipo de curso, que cada vez tiene una mayor demanda en las comunidades educativas. La viceconsejera de Educación, Universidades e Investigación, María Dolores López Sanz, ha destacado la importancia de que “los docentes estén preparados para cualquier situación de emergencia a la que se puedan enfrentar”, al tiempo que ha agradecido al profesorado asistente al curso su “disponibilidad”, al entender que “no todo el mundo se siente capaz de actuar ante una situación de emergencia de este tipo”.

De acuerdo con la viceconsejera, “es importante que todos en un momento determinado estemos preparados para ayudar a una persona en caso de emergencia y ser capaces de hacer una reanimación cardiovascular, unos primeros auxilios, no solo en el ámbito educativo, sino en cualquier situación”.

Por ello, el curso se plantea también como una oportunidad para que los docentes formados transmitan los conocimientos en sus propios centros. La muerte súbita de origen cardiaco representa el 12 por ciento de las muertes naturales y es responsable de aproximadamente el 50 por ciento de las muertes de origen cardiovascular en los países desarrollados. Por ello es tan importante conocer cómo han de aplicarse los primeros auxilios, que pueden ser un factor determinante a la hora de salvar la vida de una persona, ya que la intervención en los cuatro minutos siguientes a una parada cardiaca es vital para ganar tiempo hasta que lleguen los servicios de emergencia.

Además de este trabajo, el Gobierno regional considera prioritaria la prevención desde los centros para la consolidación de hábitos de vida saludables entre los alumnos.

En este sentido la viceconsejera de Educación ha indicado que la formación en reanimación es importante, pero forma parte de un proyecto más amplio “que debe ir unido a los proyectos educativos saludables para evitar que se lleguen a producir esas enfermedades cardiovasculares”.

Así, María Dolores López se ha referido a la transcendencia de que desde colegios e institutos “se eduque al alumnado en hábitos de salud para evitar el sedentarismo, la obesidad y otras enfermedades que vienen condicionadas por malos hábitos de vida”.