La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha interpuesto denuncia a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por la fragilidad de unas mascarillas FFP3 de fabricación china que se han distribuido en el Hospital Universitario de Guadalajara.

CSIF considera que el uso de estas mascarillas perforadas no sólo genera enorme dudas entre los profesionales sanitarios, sino que estos se encuentran potencialmente expuestos al contagio debido a que están fabricadas con un material que se rompe con mucha facilidad, además de que no se ajustan debidamente al rostro.

Según el Hospital de Guadalajara, estas mascarillas, importadas por la empresa alemana Palex, cumplen con la eficacia y grado de protección requerido con certificación europea, norma 1, y cumplen la normativa EN149:2001, fortalecida por la norma A1/:2009, lo que viene a garantizar su capacidad de protección FFP3.

Sin embargo, CSIF expone que existe una enorme inquietud entre los trabajadores por el empleo de estas mascarillas, por lo que exige un estudio más exhaustivo sobre su seguridad y eficacia por un Organismo de Control y Laboratorio de ensayo acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación.

La Central Sindical recuerda que la Junta de Personal del Área de Salud de Guadalajara ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la Dirección provincial por la falta de equipos de protección individual (EPI) y el uso de mascarillas no homologadas que ha distribuido el ministerio de Sanidad de la marca Garry Galaxy. Por ello, CSIF reclama una mayor diligencia para evitar que se vuelvan a producir posibles situaciones de exposición al coronavirus.