mujeres y menores de 25 anos con dificultad para recuperar empleo

Parece haberse frenado en parte en el mes de mayo, la destrucción de empleo por el COVID-19 en Castilla-La Mancha. Tal como evidencian los datos del paro dados a conocer hoy por el Servicio Público de Empleo.

Crece la cifra de personas sin empleo

mujeres y menores de 25 anos con dificultad para recuperar empleo
Desde UGT CLM esta inversión de la tendencia es positiva. Pero la crisis derivada del COVID-19 requiere una estrategia de reinserción laboral y de reconstrucción económica prolongada en el tiempo.

María Ángeles Huete, responsable del gabinete técnico de UGT CLM señala que, la región cuenta con 5.075 parados menos respecto al mes anterior, aunque la cifra total de desempleados ha crecido en un 16,04% en un año alcanzando las 193.944 personas.

Crece la afiliación en un 1,50% respecto al mes anterior

Huete señala que un dato esperanzador es el crecimiento de la afiliación en un 1,50% respecto al mes anterior, lo cual demuestra que los sectores que iniciaron antes la desescalada, construcción e industria, se están reactivando, aunque critica el aumento de la temporalidad contractual hasta el 91,6%.

Según Huete, “La precariedad y volatilidad del mercado de trabajo español provocada por las reformas laborales nos llevan a una recuperación de empleo frágil que habrá que corregir para estabilizar en un futuro”.

Menores de 25 años y mujeres tienen más dificultad de recuperar su empleo

Por otra parte, el paro de mayo evidencia que una vez más son los jóvenes menores de 25 años y las mujeres quienes están teniendo más dificultades para recuperar el empleo. Los jóvenes registran una subida del paro del 19,14% respecto al mismo mes de 2019 y solo 132 mujeres han salido del paro este mes, lo cual hace que el 62% de los parados de la región sean mujeres.

UGT CLM señala la utilidad de los ERTES y de las medidas de protección establecidas para amortiguar la destrucción de empleo y pide alargarlas en el tiempo, además de una estrategia de reinserción laboral centrada sobre todo en aquellos colectivos y sectores productivos que más dificultades van a tener para reincorporarse y reactivarse: jóvenes, mujeres, parados de larga duración y los sectores del pequeño comercio y la hostelería.

Huete valora también la puesta en marcha del Ingreso Mínimo Vital para las familias más vulnerables, aunque pide que sea un elemento de inclusión y de reinserción laboral. “Es el momento de invertir en orientación y en formación para recuperar el empleo perdido por el COVID-19”, afirma.