Pastrana se prepara para un enero lleno de color, música y tradición con las festividades de San Antón y San Sebastián, dos celebraciones que han sido destacadas como de interés turístico provincial. En el corazón de esta villa ducal, las fiestas son un reflejo vibrante del patrimonio cultural y una invitación abierta tanto a sus habitantes como a los visitantes para sumergirse en una experiencia única de costumbres y deleites gastronómicos.
El comienzo de las festividades está marcado por la celebración de San Antón el 17 de enero. Este año, la fecha coincide con un sábado, encendiendo el fin de semana con su mística actividad central: la bendición de caridades y animales en la Ermita de San Antón a las 16:00 horas. Aquellos que acudan podrán participar con sus mascotas en este rito, mientras se comparten viandas y dulces tradicionales denominados caridades, entrelazando el pasado con el presente a través de sabores y rituales ancestrales.
Luego, el 20 de enero, los corazones de Pastrana laten al unísono para honrar a San Sebastián, el patrón de la localidad. Las celebraciones inician temprano a las 11:00 con una diana, continuando con una solemne misa y una procesión en tributo al santo. La jornada se enriquece con una tradicional limonada en la plaza del Ayuntamiento, un deleite que promueve el espíritu de comunidad y calidez entre los residentes y los visitantes.
Un fin de semana después, el 24 de enero, los sabores explotan en una comida popular dedicada al patrón. Desde las primeras horas del día, los Dulzaineros de Guadalajara llenan las calles con música folclórica, preparando el ambiente para un festín de migas y gachas servido al estilo tradicional en la Plaza de la Hora a las 14:00. La magnitud de esta fiesta gastronómica se refleja en las 1,200 raciones planeadas, que incluyen 60 kilos de gachas y 300 barras de pan, todo listo para satisfacer a una multitud ansiosa.
El cierre de las festividades se llevará a cabo con la emotiva Ronda de los Quintos 2026, también el 24 de enero a las 22:00 horas. Este evento culminante ve a los quintos y quintas recorrer las calles del casco histórico, marcando su transición a la adultez con música tradicional. Los familiares esperan a los participantes en sus hogares, ofreciendo dulces, chocolate y bebidas, tejiendo una noche de celebración y camaradería.
Así, las fiestas de San Antón y San Sebastián en Pastrana no solo preservan el legado cultural de la región, sino que también fomentan el sentido de comunidad y atraen a visitantes de toda la provincia, convirtiéndose en un faro de tradición y unidad para todos.

















