Castilla-La Mancha transforma el 100% del aceite industrial usado en nuevos recursos

Durante 2025 se generaron en Castilla-La Mancha 6.812 toneladas de aceite industrial usado, procedentes de 4.251 establecimientos distribuidos por 511 municipios de la región. La mayor parte de este residuo tuvo su origen en talleres mecánicos e instalaciones industriales, aunque también se produjo en actividades como el transporte, la agricultura, la hostelería o el comercio.

La totalidad del aceite usado fue recogida y gestionada por SIGAUS, entidad encargada de garantizar la recuperación de este residuo en todo el territorio nacional. Gracias a este proceso, se pudieron obtener cerca de 3.000 toneladas de lubricantes regenerados y unas 2.000 toneladas de fuel industrial, recursos que pueden volver a incorporarse al ciclo económico.

La recuperación de estos materiales también supone un importante ahorro de recursos naturales. Según los datos de SIGAUS, para producir mediante métodos convencionales la misma cantidad de recursos obtenidos a partir del aceite usado habría sido necesario utilizar aproximadamente 1,6 millones de barriles de petróleo crudo.

Un residuo con un elevado potencial contaminante

El aceite industrial está presente en numerosos motores y equipos que necesitan lubricación para funcionar correctamente. Sin embargo, durante su utilización, sus propiedades se deterioran y el producto incorpora sustancias tóxicas y metales pesados.

Como consecuencia, el aceite industrial usado pasa a considerarse un residuo peligroso, con un elevado potencial contaminante si no se recoge y trata de manera adecuada. De hecho, un solo litro de aceite industrial usado puede llegar a contaminar hasta un millón de litros de agua.

Por este motivo, la correcta gestión de estos residuos resulta fundamental para evitar que terminen en el medio ambiente y para aprovechar los materiales que todavía pueden recuperarse.

Más de 4.000 establecimientos generadores

Los datos correspondientes a 2025 muestran que las 6.812 toneladas brutas de aceite industrial usado generadas en Castilla-La Mancha procedieron de un total de 4.251 establecimientos. Esta cifra incluye aproximadamente un 5% correspondiente a agua y otros sedimentos presentes junto al residuo.

Los talleres mecánicos representan prácticamente la mitad de los establecimientos que generaron este tipo de residuo, concretamente el 49%. Por detrás se encuentran las instalaciones industriales, que suponen el 16% del total.

No obstante, el aceite industrial usado está presente en muchas otras actividades económicas. Talleres y fábricas comparten espacio como puntos generadores de este residuo con negocios y empresas vinculados al comercio, la hostelería, el transporte y la agricultura, entre otros sectores.

La labor de SIGAUS permite recoger este aceite independientemente del lugar en el que se genere y someterlo posteriormente a diferentes procesos de tratamiento. De esta forma, un residuo considerado peligroso puede transformarse nuevamente en materias primas y productos útiles, reduciendo al mismo tiempo la necesidad de recurrir a recursos naturales para su fabricación.

Generación en el territorio

La utilización de lubricantes en sectores muy diversos hace que el aceite industrial usado se genere de forma muy fragmentada y dispersa por el territorio, lo que requiere de una red logística que permita llegar a todos los puntos de generación. En 2025, las empresas gestoras que colaboran con SIGAUS llevaron a cabo 9.343 operaciones de recogida en 511 municipios castellanomanchegos.

La financiación que SIGAUS proporciona a las empresas gestoras permite garantizar la recogida de este residuo incluso en aquellos lugares donde las operaciones presentan una mayor complejidad logística y, por tanto, un coste más elevado, especialmente en puntos alejados de las áreas en las que se concentra el residuo, como grandes núcleos urbanos o áreas industriales. Solo en Castilla-La Mancha, en 2025 se recogieron 2.958 toneladas de aceite industrial usado en zonas rurales, 469 toneladas en zonas de montaña y 420 toneladas en municipios de menos de 1.000 habitantes.

Un caso concreto que revela la importancia del servicio universal de recogida que SIGAUS provee en todo el territorio es la recogida en zonas de especial valor ambiental. Así, en las inmediaciones de espacios naturales protegidos (como la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda o la Reserva Natural de la Laguna de El Hito) SIGAUS recogió 589 toneladas en 402 puntos generadores.

Por otro lado, en el entorno de recursos hídricos —como ríos, lagos o embalses— se recogieron en 46 establecimientos un total de 72 toneladas de aceite usado. La recuperación del aceite usado en estas áreas tiene especial relevancia, ya que un vertido de aceite industrial usado en el agua puede perdurar durante 15 o 20 años.

Bases lubricantes y fuel BIA

Una vez recogido, el aceite industrial usado se somete a diferentes tratamientos destinados a eliminar impurezas y recuperar los recursos materiales y energéticos que contiene, permitiendo su aprovechamiento como materia prima para la fabricación de nuevos productos.

Tras separar el agua y otros impropios, el año pasado se obtuvieron 6.989 toneladas netas[1] de aceite usado que fueron valorizadas en su totalidad. El 64% (4.458 t) se sometió al tratamiento de regeneración, el prioritario desde el punto de vista ambiental, ya que permite extraer bases lubricantes con las que se pueden formular nuevos aceites, cerrando así de forma perfecta el ciclo del producto. Es un tratamiento con un gran potencial, ya que permite recuperar un recurso de alto valor: con tres litros de aceite usado puede obtenerse aproximadamente dos litros de lubricante nuevo. Gracias al aceite usado regenerado en Castilla-La Mancha en 2025 fue posible devolver al mercado 2.791 t de nuevos lubricantes, con los que se podría llenar el cárter de 689.000 turismos.

El resto del residuo (2.531 t) se trató para emplearlo como fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre utilizado en hornos y calderas industriales, del que se obtuvieron 2.278 toneladas.

Además de generar nuevos recursos, estos tratamientos aportan importantes beneficios ambientales y económicos. Gracias al aceite industrial usado regenerado y valorizado energéticamente en Castilla-La Mancha durante 2025, se evitó la emisión de 4.361 toneladas de CO₂, al requerir el tratamiento del aceite usado una menor demanda energética que la producción primaria basada en el petróleo.

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