Castilla-La Mancha se prepara para dar un paso significativo en el apoyo a los trabajadores autónomos de la región con la presentación de la II Estrategia de Impulso al Trabajo Autónomo, un proyecto que busca fortalecer un colectivo que aglutina a unas 150,000 personas. Este acontecimiento se llevará a cabo en Tarazona, con la participación del presidente regional, Emiliano García-Page, quien firmará la estrategia en un acto junto a agentes sociales y entidades representativas del sector.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, destacó el compromiso del Gobierno autonómico, que destinará hasta 100 millones de euros hasta 2030 para impulsar el trabajo autónomo en la región. Durante la clausura de las II Jornadas del Pan, organizadas por la patronal del sector, Afexppan, Franco puso de manifiesto la relevancia del sector de la panadería en Castilla-La Mancha, donde un 27% de los establecimientos de comercio minorista son gestionados por autónomos.
La consejera también enfatizó la importancia de la formación en este campo, celebrando la elección de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la UCLM en Ciudad Real como el lugar para este encuentro, y agradeció el papel de Afexppan en la defensa de la panadería artesanal, especialmente en la promoción de las Indicaciones Geográficas Protegidas, como el Pan de Cruz. Este sector no solo es un pilar de la economía regional, sino que también refleja una rica herencia cultural.
El Gobierno regional se compromete a ofrecer apoyo en forma de herramientas empresariales, como el Plan Adelante y programas de Formación Profesional, para asegurar la cualificación de nuevos talentos y la certificación de profesionales con amplia experiencia en panadería. En los últimos años, se han certificado a 12 personas en Castilla-La Mancha, con un enfoque especial en promover la inclusión de mujeres en este oficio.
Patricia Franco concluyó su intervención reafirmando el compromiso de colaboración entre el Gobierno y Afexppan para continuar promoviendo la calidad del pan artesanal y el valor de productos de excelencia como el Pan de Cruz, abriendo así nuevas puertas para el crecimiento y la profesionalización de un sector vital en la comunidad. Esta estrategia, al igual que el crecimiento del sector panadero, será clave para fortalecer la economía de Castilla-La Mancha en los próximos años.

















