El Gobierno regional resalta que, según las estimaciones prudentes de los técnicos de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, se prevé que la economía de Castilla-La Mancha crezca en los próximos años con tasas del entorno del 2 por ciento, que son tasas muy positivas.

El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, así lo ha resaltado durante la rueda de prensa que ha tenido lugar en el Palacio de Fuensalida y en la que ha estado acompañado por la consejera de Igualdad y portavoz, Blanca Fernández, para informar sobre los acuerdos aprobados en la reunión de hoy del Consejo de Gobierno.

En relación con la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, el Consejo de Gobierno ha aprobado el límite de gasto no financiero de los presupuestos generales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para el ejercicio 2020 y ha tomado conocimiento del marco presupuestario 2020-2022.

El límite de gasto no financiero para el ejercicio 2020, ha subrayado Ruiz Molina, será trasladado a las Cortes regionales para su debate, iniciando así el ciclo financiero de esta legislatura.

Desde el punto de vista presupuestario, en la legislatura que se ha iniciado, ha explicado Ruiz Molina, se trabajará por una senda de estabilidad financiera, que “al mismo tiempo permita incentivar el crecimiento económico, para generar riqueza y empleo; permita redistribuir la riqueza generada inyectando los recursos necesarios al Estado de bienestar para consolidar los servicios públicos fundamentales y permita también cumplir con el resto de los compromisos adquiridos con los ciudadanos”.

Para ello, ha puesto en valor el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, el Gobierno de Castilla-La Mancha está elaborando el proyecto de presupuestos de 2020, que se espera presentar en las Cortes el 1 de octubre, tal como establece el Estatuto de Autonomía.

La economía regional crecerá un 2,3 por ciento en 2019

Sobre el marco presupuestario 2020–2022, Ruiz Molina ha señalado que se trata de un instrumento de planificación presupuestaria plurianual, en cuya elaboración se tienen en cuenta las previsiones económicas y los objetivos de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.

A la hora de elaborar las previsiones económicas Ruiz Molina ha querido aclarar que se ha trabajado con un criterio de máxima prudencia, dada la correlación que hay entre crecimiento económico y recaudación tributaria.

Estas estimaciones de crecimiento se basan, por un lado, en la confianza de que en los próximos años se mantendrá la demanda interna, que se sustentará en la creación continuada del empleo y en la subida de los salarios, lo que tendrá un efecto positivo en la renta de los hogares y, en consecuencia, un incremento del consumo de los mismos. Por otra parte, en lo referente a la demanda externa, ya que se prevé un ligero incremento del comercio interregional fruto del mantenimiento de la demanda interna.

De esta forma, para este año el Gobierno regional ha previsto una tasa de crecimiento del PIB real de la economía castellano-manchega del 2,3 por ciento, una décima superior a la que se prevé para la economía nacional.

“Aunque hemos previsto tasas de crecimiento superior en una décima a la economía nacional, los servicios de estudio más reconocidos, como BBVA Research y la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), prevén que el diferencial que la economía regional podría tener respecto a la nacional podría ser incluso superior”, ha enfatizado Ruiz Molina.

En cualquier caso, lo importante es que se estima que Castilla-La Mancha va a seguir creciendo en los próximos años con tasas del entorno del 2 por ciento, que son tasas muy positivas, ha añadido Ruiz Molina sobre este asunto.

En relación con el segundo epígrafe que contiene el marco presupuestario, los objetivos de estabilidad presupuestaria que la Comunidad Autónoma debe cumplir, Ruiz Molina ha señalado que en 2018 el objetivo de déficit, el objetivo de deuda y la regla de gasto fueron cumplidos por parte de Castilla-La Mancha.

El límite de gasto no financiero para 2020 ascenderá a 6.619,8 millones de euros

Tras finalizar la explicación en relación con el marco presupuestario a medio plazo, el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas se ha referido al límite de gasto no financiero, el segundo de los asuntos relacionados con el ámbito de sus competencias que ha sido aprobado hoy por el Consejo de Gobierno.

El límite de gasto no financiero en los Presupuestos Generales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para el ejercicio de 2020 ascenderá a 6.619,8 millones de euros, lo que supone una variación con respecto al de 2018, el último aprobado, del 7,5 por ciento, y que en términos absolutos supone contar con 460 millones adicionales para distribuir entre las diferentes políticas de gasto.

El límite de gasto no financiero, también conocido como techo de gasto, está constituido por dos magnitudes, por un lado, los ingresos propios no financieros, es decir, los ingresos que se esperan obtener en el próximo ejercicio, y, por otro, el déficit autorizado a la Comunidad Autónoma para ese ejercicio.

El objetivo de estabilidad presupuestaria para las Comunidades Autónomas en el ejercicio 2020 es del 0 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), es decir, el próximo ejercicio no se permitirá que haya déficit.

Tal como ha explicado Ruiz Molina, dado que una de las dos magnitudes que componen el límite de gasto no financiero tendrá un valor nulo en el próximo ejercicio, la cifra total se obtiene únicamente de la otra magnitud, esto es, de los ingresos propios no financieros.

De esta partida total de 6.619 millones, el 82 por ciento está constituido por las entregas a cuenta del sistema de financiación de las Comunidades Autónomas para el ejercicio 2020 y por la liquidación del ejercicio 2018, es decir, un importe de 5.416,3 euros.

“Pone de manifiesto la importancia que tiene en el paquete de ingresos el sistema de financiación de las Comunidades Autónomas, en el que el 82 por ciento de esos ingresos vienen del sistema de financiación. De ahí la importancia de que se solucione el tema de las entregas a cuenta, que en concepto de actualización de un ejercicio a otro nos supone 360 millones de euros”, ha subrayado Ruiz Molina.

Sobre la cifra de las entregas a cuenta del Estado para el ejercicio 2020 y la liquidación pendiente de 2018, el titular de Hacienda y Administraciones Públicas ha indicado que se trata de una estimación hecha por los técnicos de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, ya que este año el Ministerio de Hacienda no ha comunicado los datos referentes al sistema de financiación a las Comunidades Autónomas.

La otra partida de ingresos propios no financieros está constituida por aquellos ingresos de carácter fundamentalmente tributario que se gestionan desde la Comunidad Autónoma y que ascienden a 1.203,5 millones de euros, lo que supone el 18 por ciento del total. También se incluyen aquí las tasas y precios públicos, las transferencias de recursos que puedan venir de la Administración del Estado o de la Unión Europea, así como los ajustes de contabilidad nacional.

Ruiz Molina ha calificado como importante y novedoso que por primera vez en el ejercicio 2020 el déficit tendrá que ser cero, por lo tanto, será el primer presupuesto en el que habrá equilibrio presupuestario, es decir, los gastos tienen que ser exactamente igual que los ingresos. En este sentido ha resaltado que será el primer presupuesto en el que no se incremente el endeudamiento.