El presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero, ha destacado este miércoles la profunda dimensión humana de Dámaso González, recordando que su legado va mucho más allá de su exitosa carrera taurina. Durante su participación en las Tertulias Taurinas de esRadio Albacete, celebradas en el Auditorio Globalcaja del Recinto Ferial, Cabañero afirmó que el maestro dejó una huella imborrable de solidaridad, generosidad, humildad y cercanía con quienes lo necesitaban.
En un acto en el que compartió cartel con figuras como Enrique Ponce, David de Miranda y Antonio Martínez Iniesta, el presidente provincial remarcó la importancia de que la ciudad de Albacete rinda homenaje a González mediante la creación de un espacio público significativo, como una calle, una glorieta o un parque, en reconocimiento a su trayectoria y contribución tanto en el toreo como en la comunidad.
Cabañero recordó que la provincia ya otorgó a Dámaso González la Medalla de Oro, Honor y Gratitud en julio pasado, siendo el primer torero en recibir esta distinción. Para él, esa decisión fue una muestra de la deuda que la provincia tiene con un personaje que, según mencionó, transformó la tauromaquia con una naturalidad asombrosa, haciendo cosas que pocos habían logrado antes en la plaza.
Más allá de los logros deportivos, el mandatario subrayó que la grandeza de Dámaso trascendió los ámbitos del ruedo. “Su dimensión humana excedía la figura del maestro del toreo y siempre estuvo con causas nobles, atendiendo a quienes lo necesitaban”, afirmó, resaltando que su generosidad y solidaridad marcan un legado que permanece vivo en el recuerdo colectivo y en las acciones de quienes lo conocieron y admiraron.
Para ilustrar su visión, Cabañero compartió una vivencia personal vinculada a la solidaridad de González durante las inundaciones en Mahora en 1982, cuando el torero participó en un festival solidario y, a pesar de acudir a colaborar, insistió en pagar su entrada. También recordó anécdotas en Colombia, donde ayudaba a menores en situación de pobreza, esperando su llegada para brindar ayuda y apoyo.
El presidente resaltó que, para Albacete y su provincia, Dámaso González representa mucho más que una figura destacada en la historia del toreo; para ellos, fue el torero más grande que ha dado la tierra. En ese sentido, defendió que reconocer plenamente su legado requiere actuar con honestidad y sinceridad, valores que deben regir tanto en la vida pública como en los espectáculos taurinos.
La tertulia contó también con la presencia de familiares de González, a quienes Cabañero dirigió palabras de reconocimiento y afecto, subrayando que su legado vive en las nuevas generaciones de toreros y en la memoria de toda la provincia. En definitiva, el acto afirmó que la figura de Dámaso González sigue siendo un ejemplo de humanidad y compromiso con los valores fundamentales que trascienden el mundo del toro, consolidándose como un referente de solidaridad y humildad en la historia de Albacete.












