Este año está resultando particularmente difícil como consecuencia de la pandemia de la Covid-19, lo que no debe convertirse en una crisis de los derechos de los niños y las niñas máxime cuando, desde el inicio de la pandemia, y en especial durante el confinamiento, han dado muestras de un comportamiento ejemplar, resiliente, solidario y empático que nos tiene que hacer reflexionar a los adultos.

En este día quiero tener un recuerdo especial para los más de 1.100 niños, niñas y adolescentes que están bajo el amparo de la Administración regional por su comportamiento en los hogares y centros de atención a la infancia, tanto de protección como socioeducativos, y las múltiples iniciativas que han desarrollado para ofrecer su sonrisa y su ánimo.

Al Gobierno regional nos parece fundamental para “reimaginar el mundo” la participación de los niños, niñas y adolescentes en las decisiones que les importan y afectan. Por ello, a principios de este año y cumpliendo nuestros compromisos, pusimos en marcha el Consejo de Infancia y Familia del que forman parte dos adolescentes, que participan como miembros de pleno derecho y que tendrá continuidad en la Mesa de Participación Infantil, una novedad en los órganos autonómicos de asesoramiento y colaboración.

Un futuro que el Gobierno regional quiere construir sobre las bases del presente y hacerlo en colaboración con las entidades sociales que trabajan en el ámbito de la infancia y las familias, organizadas en torno a la Plataforma de Organizaciones de Infancia (POICLM), que llega a 55.000 personas atendidas por cerca de 1.000 profesionales especializados en los diversos ámbitos que permiten cuidar y proteger a la infancia y las familias, con más de 120 recursos sociales.

En estos meses son muchas las adaptaciones que se han debido realizar, cambios metodológicos de todo tipo y muchos más que tendremos que seguir realizando, porque la dimensión del reto al que nos enfrentamos es muy importante. Estamos en permanente revisión en este nuevo tiempo y en la necesidad de anticiparnos a los cambios, para seguir dando visibilidad a la infancia más vulnerable, reducir la brecha digital y afrontar los cambios que las nuevas tecnologías nos plantean en todos los ámbitos, en la educación y crianza de los hijos e hijas, en la protección y defensa de sus derechos, pero con la certeza de que van a suponer un fuerte impulso y la apertura de nuevas posibilidades, para llegar a más personas y más lugares, sin dejar a nadie atrás. 

El Día Universal de los Derechos de la Infancia nos recuerda nuestro pasado, nos compromete con el presente y nos hace imaginar un futuro mejor para todas las familias. La infancia nos vincula al tiempo, a nuestra vida y a pensar que un mundo mejor es posible, para la infancia y con la infancia, para un presente y un futuro de bienestar en nuestra comunidad, en Castilla-La Mancha.

Emiliano García-Page Sánchez

Presidente de Castilla-La Mancha