Como cada 14 de febrero, la localidad de Almodóvar del Campo ha celebrado bajo las restricciones propias para frenar la pandemia, un día tan señalado en su calendario local como es la fiesta grande de uno de sus hijos más ilustres y patrono, san Juan Bautista de la Concepción.

Y lo ha hecho con un programa estrictamente religioso que se ha celebrado en el interior del templo parroquial donde fue bautizado en 1561, en una función solemne que han oficiado el párroco Juan Carlos Torres y el padre carmelita descalzo almodovareño fray Javier de María.

La cita, celebrada al mediodía y que ha seguido al triduo que en las tardes precedentes se ha desarrollado bajo la organización de la Hermandad de los Santos Juan de Ávila y Juan Bautista de la Concepción, ha reunido a su directiva, a responsables municipales con el alcalde al frente y a feligreses.

Además, dado que el aforo del 40% impedía la presencia física de muchos más asistentes, la ceremonia se ha podido seguir en directo a través de redes sociales y por el canal Imás Televisión, con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad y del Club Taurino ‘Almodóvar’.

Palabras de gratitud del alcalde

Al término de la eucaristía, que ha contado también con acompañamiento musical y vocal para interpretar el himno del santo y otros cantos de la liturgia, José Lozano expresaba la alegría de que Almodóvar del Campo siga siendo muy fervoroso por este santo natal, pese a no poder celebrarse a lo grande.

Cabe recordar que es habitual celebrar una novena en lugar de triduo, así como una de las candelarias del ciclo invernal en la víspera de esta jornada grande, así como la procesión vespertina que tampoco ha podido salir, tal y como sí se pudo celebrar todo ello hace justamente un año.

En todo caso, el regidor ha reconocido que “la función ha sido lucida y ha llegado a todas las personas que no han podido venir y al resto de España que es algo importante”, expresando el orgullo personal de ser alcalde de Almodóvar del Campo “y de tener estos dos santos que nacieron aquí”.

“Son momentos difíciles los que estamos viviendo, pero con la ayuda de san Juan Bautista de la Concepción y de san Juan de Ávila y de nuestra también patrona, la Virgen del Carmen, todos tenemos esperanza en que esto pueda acabar muy pronto y si Dios quiere, el año que viene podamos retomar ésta y las demás festividades como en años anteriores”, enfatizaba el regidor.

Lozano aludía a este respecto a “los picos importantes que hemos tenido en enero” de vecinos contagiados por Covid-19 y se congratulaba de que el presente mes de febrero se haya registrado una bajada destacada de casos “y ojalá siga así y pueda llegar la vacuna que nos deje hacer nuestra rutina”.

Por eso el primer edil recordaba que “a san Juan Bautista de la Concepción, un santo que siempre ha intercedido por los más necesitados como así ya en vida demostró, que siga haciéndolo para que nos dé mucha salud a todo el pueblo de Almodóvar y a todo el mundo y que acabe la pandemia”.

La emoción de la Hermandad de los Santos

Por su parte, Isabel Fernández, presidenta de la Hermandad de los Santos, consideraba que pese a las diferencias evidentes y obligadas de los actos de este año con respecto a los de ediciones anteriores, “creo que este año lo hemos vivido con mucha profundidad y se ha vivido de manera diferente”.

“Tenemos el alma un poquillo encogida y esto nos ha venido bien para encontrarnos aquí de nuevo en la iglesia, con el Señor y la fiesta de san Juan Bautista y la verdad es que nos ha esponjado el alma”, reconocía Fernández del Río, quien agradecía la prédica de los trinitarios que han hecho el triduo.

En concreto, el jueves 11 y el viernes 12, llegados desde Valdepeñas, intervenían respectivamente los padres Antonio Torres y Vicente Elipe, y ayer sábado tomaba el testigo el padre carmelita fray Javier de María, que regresaba a su tierra chica desde su actual destino en Granada.

Por eso, la responsable de entidad cofrade les agradecía “su testimonio de fe y las vivencias que han compartido con nosotros de los trinitarios y las aportaciones del padre Javier y de nuestro párroco nos han insuflado de esperanza y de alegría para afrontar lo que nos falta por vivir”.

Como ha puesto de manifiesto Juan Carlos Torres, este santo natural de Almodóvar del Campo y reformador de la Orden de la Santísima Trinidad “es, ante todo, un verdadero maestro de caridad y llegó a convertirse en un instrumento eficaz en las manos de Dios, pasando por la vida haciendo el bien, intentando que nuestra vida sirva para dar vida a los demás”, máxime en estas circunstancias de la pandemia.