Alfabetización cultural en la era digital

Cada vez es más frecuente utilizar internet para una gran diversidad de actividades. Antes, lo más común era pagar un café con monedas. Hoy nuestro móvil tiene NFC (Near Field Communicaction) y una aplicación de pago que facilita esta acción. Incluso el móvil es el pasado: ahora se utiliza un reloj inteligente (smartwatch). La cultura digital se impone, cambia la vida personal y colectiva.

La alfabetización es el proceso de aprender a leer y escribir. La cultura es el “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social”.

La alfabetización cultural se refiere a la adquisición de las competencias necesarias para comprender una determinada cultura. Interpretar los códigos culturales compartidos en sociedad.

Umberto Eco, refiriéndose a la cultura en De la estupidez a la locura, afirmó que “no es solo una acumulación de datos, es también el resultado de su filtrado”. Es decir, “la cultura es asimismo la capacidad de desprenderse de lo que no es útil o necesario”.

La alfabetización cultural se propone incentivar el acceso a la cultura en condiciones de igualdad. Es un planteamiento que busca reforzar y afianzar una ciudadanía más responsable. Tras él está la idea de una sociedad comprometida, culta y crítica que ponga en valor su libertad.

La sociedad digital

En España, en 2022, el 94,5 % de la población entre 16 y 74 años afirma haber utilizado internet en los últimos tres meses. Este dato corresponde a 33,5 millones de individuos.

El uso más extendido es la mensajería con plataformas como WhatsApp. El uso de plataformas streaming se amplió en 2022: “12,4 millones de hogares españoles utilizaban al menos uno de esos servicios en el tercer trimestre del año”.

La sociedad digital se ha desarrollado porque la tecnología es más accesible. La convergencia mediática de una industria cultural globalizada favorece la educación y la comunicación. Lenguajes y códigos específicos crean nuevas maneras de interactuar y comunicarse. Una cultura que se identifica con un modelo de sociedad en red.

De la información al conocimiento

Desde el enfoque de la sociedad de la información es evidente el avance de la democratización de los contenidos, sin obviar las brechas todavía existentes. Varias expresiones de la cultura, incluyendo la cultura mediática y su industria, son más accesibles; antes estaban reservadas para las élites. Las personas acceden con un clic a múltiples mensajes, diversas culturas y percepciones sobre el mundo.

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La información tiene valor porque se transforma en conocimiento. La sociedad de conocimiento requiere un esfuerzo adicional. Se trata de alcanzar ese intangible que refuerza los valores de independencia y libertad. El conocimiento facilita el protagonismo de la cultura, de la persona, ayudándole a tomar el control de su vida.

Comunicación y conexión

Manuel Castells define la comunicación como “compartir significados mediante el intercambio de información”. Las experiencias son cultura, ayudando al aprendizaje en cualquier etapa de la vida. Se trata de observar al otro e intentar comprender su cultura. Obtener información válida, conocer a la persona o al grupo social.

En la sociedad hiperconectada, la sociedad líquida de Zygmunt Bauman, hay narrativas con códigos novedosos. Pero algunas de ellas, como las redes sociales, no están pensadas para la reflexión y serenidad. Sin embargo, ambas son competencias necesarias para la comprensión de los hechos o la toma de decisiones.

Herramientas y algoritmos con sus propias reglas para la creación de contenidos que influirán en las decisiones de compra de los usuarios. La cultura digital implica conocer términos como like, followers, reel, filtros, stickers, hagstag o inmediatez. Una narrativa nueva para la que hay que asumir otro enfoque sobre la comprensión y la lectura.

Investigación de la cultura multimedia

El objeto de estudio de la alfabetización cultural es complejo. Considerar un único enfoque sería simplificar las interacciones generadas en la sociedad hiperconectada. La investigación debe aportar una dimensión multimedia.

En esta era, donde la imagen es protagonista, los medios online son referentes culturales. La alfabetización cultural pasa por asumir la alfabetización mediática e informacional.

Acercarse a la cultura desde la investigación es pretender aportar ideas que faciliten la comprensión de las funciones de los medios digitales. ¿Cuál es el contenido cultural relevante? ¿Cómo filtrar la falsedad o manipulación? Ante la omnipresencia de la cultura digital sería válido redefinir la alfabetización, el aprendizaje y la comunicación. Se requiere una pedagogía de la alfabetización cultural.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el original aquí.

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