Desde el servicio de comunicación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha nos han compartido la carta de agradecimiento de Blanca Duarte, trabajadora del Hospital General Universitario de Ciudad Real, al director gerente lberto Jara.

En Ciudad Real, a 8 de Mayo de 2020

Estimado Alberto;

Dada la cantidad de mensajes críticos, negativos, etc, surgidos desde el inicio de esta crisis, acerca de cómo se han hecho las cosas, cómo se ha trabajado , cómo se está gestionando esta pandemia… a mí me gustaría transmitirte cual ha sido mi experiencia personal en nuestro HGUCR a lo largo de estas semanas.

En primer lugar te quiero pedir disculpas por mi tardanza a la hora de escribir esta carta. Y es que poner por escrito, que lo que yo he vivido estas semanas en planta difiere de lo que otros relatan hab er vivido, sie mpre da al go de pudor, y soy cons ciente de que puede generar recelos.

Durante algo más de dos semanas yo he tenido la posibilidad de ayudar a compañeros de especia lidades médicas en su quehacer diario en plantas Covi d. Concretamente yo he estado trabajando en la planta 5º C (Ne um ología), junto con los Drs. Javier Lázaro, Carlos Bujalan ce, Jesús Mor eno (Endocrino) , Ana Lizcano (Medicina Interna) , y médicos residentes de Traumatología, Oftalmología y Alergia.

Mi primera y grata impresión cuando llegué a trabajar el primer día a la planta de hospitalización, fue que todo estaba increíblemente bien organizado…es decir, estaban muy bien diferenciadas las área s sucias (Covid) de las limpias (no Covid), estaban muy bien delimitados los distintos circuit os para ent rar y salir de las habitaciones de pacientes, vestirse y retirar EPis, etc…trabajar en ese entorno tan bien establecido y controlado, a mí me transmitió mucha seguridad y confianza desde el inicio…en todo momento me sentí cómoda y protegida trabajando en ese ambiente .

El clima de trabajo que viví en todo momento esos 15 días fue excelente…tanto entre médicos, como en el trato de los médicos con el personal de enfermería , auxiliares, celadores, personal de limpieza, etc. En ningún momento me hicieron sentir una carga, una extraña o un potencial peligro por mi desconocimiento e inexperiencia en el manejo de este tipo de pacientes. Al contrario, nos recibieron a todos los quirúrgicos con los brazos abiertos, y se mostraron siempre muy agradecidos por l a ayuda prestada.

Todos mis compañeros médicos tuvieron una enorme paciencia a la hora de enseñarme qué datos importantes debía valorar en las analíticas de los pacien tes , en sus radiografías, qué datos clínicos debí a recabar, qué tratamientos debía pautar y cómo tenía que hacerlo .

Igualmente, los enfermeros en todo momento me acogieron de forma amable y cálida, me ayudaron en todo lo que necesité, y me hicieron sentir una más del equipo.

Respecto al trabajo del personal de enfermería me llamó mucho la atención que, aunque en la reunión informativa inicial que tuvimos los quirúrgicos con Lourdes Po rra s, ella nos indicó que por favor procurásemos cuidar a nuestro personal de enfermería de planta (por ejemplo, pautar/espa ciar los tratamientos cada 8 horas, en la medida de lo posible administrar los tratamientos vía oral, no sobrepasarnos a la hora de pedir analíticas dado que ellas estaban pinchando con triple guante, etc)…el personal de enfermería, auxiliares, etc estaban permanentemente entrand o, a lo largo de todo el turno , en las habitaciones de los pacientes Covid . ..cuidando a los pacientes, acompañandoles, ajustándoles el oxígeno, proporcionándoles medicación y atenciones , etc…Jamás me pusieron una mala cara cuando les llevaba de golpe varias peticiones de analíticas para pinchar, o cuando les pedíamos que por favor fuesen modificando o retirando los oxigenas y comprobando saturaciones con los pulsioximetros, etc…Todo ello les obligaba a entrar u na y otra vez a la habitación de cada paciente, a interactuar con ellos…y siempre lo hicieron con gusto, con buena cara, con premura…Es de justicia reconocer que a todos los médicos nos facilitaron y ayudaron muchísimo en nuestro quehacer diario. Además, teniendo en cuenta que los pacientes en las habitaciones debían permanecer aislados y sin acompañamiento de familiares, un día tras otro, la presencia constante del personal de enfermería dentro de las habitaciones estoy segura de que a los pacientes les hizo sentirse seguros, acompañados, cuidados, confiados, protegidos, consolados …y esa es sin duda una parte importantísima y muy humana de nuestro trabajo.

Por otra parte también me gustaría contar como eran diariamente nuestros pases de planta. Yo siempre trabajé en grupos de 2 o 3 personas, y se nos asignaba una media de aproximadamente 10 pacientes. En el pase de planta, uno de los facultativos entraba en las habitaciones de los pacientes, y el/los otro/s facultativos permanecíamos en el pasillo de limpio. Yo tuve la posibilidad tanto de entrar en la habitación de los pacientes Covid como de permanecer en el pasillo de limpio y ayudar en el pase de planta . El día que me tocó entrar a ver a pacientes Covid, siempre tuve a mi disposición un EPI básico (que es el necesario para entrar en estas habitaciones): Mascarilla ffp3 (que me proporcionó la supervisora de enfermería de la planta), gafas de protección (o pantalla, o anti salpicaduras), doble bata (siendo una de ellas impermeable), calzas, gorro (simple o doble), mascarilla quirúrgica (para proteger mi ffp3), triple guante, etc. Los días que me quedé en el pasillo de limpio para ayudar en el pase de visita a otro facultativo, yo iba correctamente protegida con mi mascarilla quirúrgica y una bata desechable.

Respecto a la mascarilla ffp3 puedo decir que, el día que necesité una para entrar a ver pacientes Covid, se me facilitó sin ningún problema. Y luego esa mascarilla la he custodiado y cuidado como se me explicó en el curso que me impartieron de EPI (la rotulé con mi nombre para no extraviarla, y la utilicé exclusivamente para ver a esos pacientes Covid …y prolongar de este modo sus horas de vida)…el resto del tiempo he funcionado muy bien con mi mascarilla quirúrgica .

Honestamente te puedo decir que esta ha sido mi experiencia, lo que yo he visto y he vivido, durante todo el tiempo que he permanecido en esa planta de hospitalización. Yo dejé de acudir a ayudar a esta planta en el momento que mis compañeros de especialidades médicas me dijeron que ya había disminuido mucho el número de ingresos, se habían incorporado otras médicos que estaban de baja, y ya mi ayuda no era tan necesaria…pero ambas partes acordamos mantenernos en contacto y abiertos a futuras/próximas colaboraciones si la situación empeoraba en algún momento.

Desde luego, mi experiencia ha sido tan buena y gratificante a todos los niveles, que estoy deseando arrimar el hombro si se me requiere en alguna otra ocasión.

Y esta vivencia tan positiva y tan buena en mi hospital, es la que yo le he transmitido en todo momento a mi marido, hijos, al resto de mi familia, a mis amigos, cuando se han preocupado por mí sabiendo que estaba en plantas Covid.

Es de justicia reconocer que yo en todo momento me he sentido cómoda, a gusto, segura y protegida trabajando. En ningún momento me he sentido incómoda o que me estaba exponiendo a un riesgo desproporcionado, inasumible…ni muchísimo menos.

Estos días cuando leo, veo, oigo mensajes que relatan otra realidad totalmente distinta a la que yo he vivido, me cuesta mucho sentirme identificada con ellos y me producen pesar. Quiero sentir que detrás de todos esos mensajes siempre prevalece la crítica constructiva, las ganas de tender la mano, la posibilidad de mejorar las cosas entre todos…porque creo que esta actitud es la más importante y la única posible en estos momentos tan complicados para todos.

Ahora que ya han pasado unos cuantos días desde que dejé la planta Covid, quiero aprovechar esta carta para dar las gracias a muchísimas personas…en primer lugar a los pacientes y a sus familias por confiar en nosotros, mostrarse siempre agradecidos en situaciones tan difíciles y dolorosas como experimentar el padecimiento y la incertidumbre que generan la enfermedad grave…a mis compañeros médicos de la 5ª A por enseñarme todo lo que saben y hacerme sentir una más del equipo…al personal de enfermería, auxiliares, etc de la planta 5ªA por volcarse en el cuidado de los pacientes y ayudarme con gusto cada vez que las he requerido…a Lourdes Porras por integrarnos a todos en un mismo equipo y confiar ciegamente en los cirujanos, por su capacidad de liderazgo, por ser una trabajadora incansable…al personal de enfermería y auxiliares de nuestras Consultas Externas porque nos han echado una y mil manos para cubrir adecuadamente el trabajo generado estas semanas en nuestro Servicio y así permitirnos a todos los miembros del mismo integrarnos en los equipos Covid (y a día de hoy nos siguen ayudando muchísimo en recomponer nuestro Servicio)…

Y finalmente también te quiero dar las gracias a ti Alberto, como Gerente, y a todo tu equipo directivo, por hacer que todo esto que yo he visto, sentido y vivido estos días haya sido así, tal y como lo pongo de manifiesto en estas líneas…comprendo que como máximos responsables de nuestro Hospital, en todas las cosas buenas que yo he vivido estas semanas, está patente vuestro trabajo…

En estos tiempos en los que parece que sólo acudimos a nuestros superiores para rendir cuentas y exigir explicaciones por todo lo malo que acontece, es justo también atribuiros y agradeceros todo lo que creemos que es bueno y funciona bien en nuestro hospital.

Es muy injusto adjudicaros la culpa de todo lo malo y negaros la gratitud y el reconocimiento cuando las cosas salen bien.

Aunque comprendo que en esta carta tan solo expreso mi experiencia personal, espero que esta os sirva de aliento e impulso para seguir trabajando con gran entusiasmo, ánimo y entrega por nuestros pacientes.

Enormemente agradecida,
Recibe un fuerte abrazo.
Blanca Duarte Ruiz

Médico Adjunto del Servicio e Cirugía Maxílofacial.
Hospital General Universitario de Ciudad Real

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