La Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas ha implementado desde el inicio de la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus diferentes medidas para garantizar la prestación del Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha, entre las que destaca multiplicar por más de tres la capacidad de llamadas entrantes de los ciudadanos.

Las actuaciones puestas en marcha por la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas han tenido como objeto asegurar que la atención de las emergencias vitales, que requieran atención sanitaria, extinción de incendios o seguridad ciudadana, como pueden ser ictus, infartos, accidentes de tráfico, incendios, robos o agresiones, no se viera comprometida por el incremento de llamadas al 1-1-2 relacionadas con el coronavirus, que se produjo especialmente al inicio de esta crisis sanitaria.

Cabe resaltar que el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias recibió durante el mes de marzo un total de 148.552 llamadas, la cifra más alta registrada en este mes en la historia del servicio. Fueron casi 38.000 llamadas recibidas más que en marzo de 2019, es decir, un incremento superior al 34 por ciento respecto al mismo mes del año pasado.

De esta forma, la media diaria de llamadas recibidas en marzo alcanzó la cifra de 4.792, llegando al pico de 10.582 llamadas el día 13, coincidiendo con el anuncio de la declaración del estado de alarma.

Para cubrir este sustancial incremento se modificó la estructura de telecomunicaciones del 1-1-2 con la dotación de más líneas de entrada de llamadas, de tal manera que se ha pasado de una capacidad de 120 llamadas entrantes a una de 390.

El número de llamadas recibidas en el 1-1-2 de Castilla-La Mancha se ha ido reduciendo a medida que avanzaba esta crisis sanitaria, de tal manera que a lo largo del mes de abril la cifra total de llamadas a este servicio ha sido de 96.539.

Con este cómputo global el número medio de llamadas recibidas al día durante el mes de abril por el 1-1-2 es de 3.218, lo que supone 528 llamadas menos al día que en el mismo mes del año pasado, cuando la media diaria ascendía a 3.746.

Aunque el número de llamadas se ha reducido durante este mes de abril, las mejoras introducidas en la estructura de comunicaciones del Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias se mantendrán de forma permanente, continuando así con el proceso de modernización del 1-1-2 que el Gobierno de Emiliano García-Page inició en 2015.

Al margen de las mejoras tecnológicas, desde la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas también se han reforzado los recursos humanos de este servicio durante la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus. Así, se incrementó un 20 por ciento el número de operadores que atienden las llamadas en la sala de coordinación.

Además, se han hecho cursos intensivos de formación para contar con personal en reserva disponible para poder incorporarse al Servicio de Emergencias 1-1-2 en caso de que fuera necesario en función de la cantidad de llamadas.

Desde la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas se recuerda que el 1-1-2 es un número destinado exclusivamente a la atención de las situaciones de urgencia y emergencia; mientras que para todo lo relacionado con el coronavirus se han habilitado dos líneas 900 específicas.

Precisamente, una de estas dos líneas, la 900 122 112, puesta en marcha el 29 de febrero, en coordinación con el Sescam, para informar en relación con el coronavirus, es la línea que tiene integrada en su sistema tecnológico el Servicio de Emergencias 1-1-2 y reservada para ser activada en caso de grandes emergencias.

La otra línea disponible, en este caso para consultas sobre síntomas de coronavirus, es 900 23 23 23.