En un contexto donde la televisión y el cine españoles han logrado conquistar audiencias globales, el actor Víctor Clavijo ha decidido alzar la voz para abordar un tema que preocupa a muchos: la ininteligibilidad de algunos intérpretes en producciones nacionales. A través de su cuenta oficial en redes sociales, Clavijo lanzó un incisivo mensaje que rápidamente resonó entre sus seguidores y más allá, generando una conversación que va más allá de la simple crítica.
“No se puede convertir en una costumbre que no se entienda a un actor cuando hable”, escribió, citando como causas tanto la falta de vocalización como el uso excesivo de susurros. Para Clavijo, la claridad en la comunicación es un estándar mínimo que debería exigirse a cualquier actor o actriz. Su propuesta ha generado numerosas reacciones, muchas de las cuales dan fe de un fenómeno alarmante: la cantidad de espectadores que recurren a subtítulos incluso en su propio idioma.
El impacto de su pronunciamiento no se hizo esperar. Algunos seguidores se declararon desalentados al compartir que se ven en la necesidad de ver películas y series españolas con subtítulos para captar lo que los actores quieren transmitir. “Es descorazonador leer los comentarios y descubrir cuánta gente ve nuestras producciones con subtítulos en castellano”, lamentó Clavijo, subrayando que la responsabilidad de esta situación recae en toda la industria.
La cuestión, sin embargo, no se limita a la vocalización. También se ha puesto en el centro del debate la influencia del acento, algo que Clavijo también defendió: tener un acento particular no debería traducirse en incoherencia. Eso sí, subraya que, igual que a un escritor se le exige cuidar la ortografía, a los actores debería exigírseles el mismo compromiso con la claridad en sus diálogos.
Las palabras de Clavijo despiertan una inquietante reflexión sobre la calidad de la producción audiovisual española y la necesidad de revisar sus estándares de comunicación. En un mundo cada vez más interconectado, donde las series y películas viajan más allá de las fronteras, la inteligibilidad debe ser una prioridad. Al final, se trata de algo más que técnica: es la esencia misma de contar historias que resonan y conectan con el público.
Un llamado claro y urgente, el de Clavijo, que se une a las voces de miles de espectadores deseosos de disfrutar de producciones que no solo entretengan, sino que también se entiendan. En tiempos donde la comunicación es más crucial que nunca, será interesante ver cómo la industria responde a este desafío y si se tomarán en serio las preocupaciones expresadas. La pelota está ahora en su tejado.

















