En una visita institucional cargada de emotividad y compromiso, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde Menchero, ha manifestado su aprecio y reconocimiento hacia el trabajo que se realiza en los centros Siloé de Ciudad Real y Miguelturra. Valverde expresó sentirse «muy reconfortado y sorprendido» tras conocer de primera mano los esfuerzos que estos centros, junto con Cáritas Diocesana, realizan para atender a las personas más vulnerables de la provincia.
Durante su visita, Valverde destacó la importancia de la combinación de voluntariado y profesionalidad que sostiene estos proyectos. Además, subrayó que las administraciones públicas deben «dar un paso adelante», anunciando que las ayudas a Siloé y otros recursos de Cáritas se han incrementado y se mantendrán, e incluso se reforzarán, en la medida de lo posible. «La justicia social se hace también con recursos,» afirmó, remarcando su compromiso con la atención a personas con adicciones y sin hogar.
El alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno, también presente durante el recorrido, reconoció el valor del tercer sector y la colaboración institucional, subrayando que organizaciones como Cáritas ofrecen una atención más personalizada y cercana que muchas veces los canales oficiales no pueden proporcionar. Mohíno defendió que la inversión en estas iniciativas es justificada cuando una sola persona consigue mejorar su situación gracias a este esfuerzo conjunto.
Auxi Fernández, voluntaria y directora del Centro Siloé, expresó su agradecimiento por la visita de las autoridades, destacando que esta clase de apoyo no es «limosna, sino una cuestión de justicia». Durante el recorrido, también estuvieron presentes la secretaria general de Cáritas Diocesana, Dolores Olmedo, y el delegado diocesano Felipe Muñoz, quienes acompañaron al presidente en su conocimiento de los diversos proyectos de atención a personas con adicciones y sin hogar que Cáritas opera en la provincia.
Entre los proyectos mencionados se encuentran el Centro Siloé, el Proyecto Jericó, que ofrece atención de urgencia a personas sin techo, y la Casa de Abraham, destinada a aquellos que desean dejar atrás su vida en la calle. Valverde destacó especialmente la visión integral con la que se aborda la intervención social desde estos programas, mostrando un profundo respeto por la labor realizada por Cáritas y el impacto positivo que genera en la comunidad.
Fuente: Diputación de Ciudad Real
















