La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha (UPA C-LM) ha manifestado su profunda preocupación por el nuevo ciclo de planificación hidrológica que se está implementando en la región. Según la organización, esta nueva fase podría acarrear pérdidas económicas significativas para los agricultores y ganaderos locales, estimando que estas pérdidas podrían alcanzar los 500 millones de euros.
UPA C-LM ha expresado que la situación actual de los recursos hídricos y la forma en que estos se gestionan son fundamentales para la sostenibilidad del sector agrario en Castilla-La Mancha. La planificación hidrológica es crucial no solo para asegurar el suministro de agua, sino también para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.
Los representantes de la organización han realizado un llamamiento a las autoridades competentes para que reconsideren las propuestas incluidas en este nuevo ciclo y busquen soluciones que no perjudiquen a los agricultores y ganaderos de la región. Aseguran que es imprescindible que los intereses del sector primario sean tenidos en cuenta en las decisiones que afectan la gestión del agua.
UPA C-LM está intensificando sus esfuerzos para visibilizar esta problemática, instando a los responsables políticos a dialogar con el sector agrario y a establecer un marco que contemple las necesidades tanto de los recursos hídricos como de quienes dependen de ellos para su sustento. La organización teme que, de no actuar, el impacto económico sea devastador y altere gravemente el tejido agrícola de Castilla-La Mancha.
















