La reciente salida de Roser Tapias, quien interpretó a María Duque en la exitosa serie de Antena 3, «Sueños de libertad», ha dejado una huella imborrable en la producción y en los corazones de los seguidores. Después de dos años intensos, el capítulo del pasado martes marcó un momento culminante en la narrativa de la serie, cuando la hija del capitán Duque decide abandonar la casa De la Reina después de un dramático chantaje. La decisión de María de marcharse a Málaga, que en realidad revela una fuga hacia París, sella no solo la partida de un personaje antagonista muy querido y odiado a partes iguales, sino también el cierre de un ciclo que ha estado cargado de intriga y emoción.
María Duque ha sido una figura compleja en la trama, desdibujando las líneas entre el amor y la manipulación, entre la compasión y la venganza. Su papel la convirtió en la rival acérrima de Begoña Montes, interpretada por Natalia Sánchez, y su recorrido abarcó desde los inicios de novia ingenua hasta convertirse en un personaje que ha enfrentado celos, traiciones y experiencias desgarradoras. Para Tapias, sumergirse en el personaje le ha permitido crecer como actriz, enfrentándose a una auténtica «montaña rusa» emocional que ha definido su permanencia en el show.
Su despedida fue marcada por momentos de emotividad en el set, donde un equipo afectuoso le brindó un homenaje con abrazos y ramos de flores tras la grabación de su última secuencia. «Ha sido muy especial, sobre todo porque ha sido con Amanda», compartió la actriz, con lágrimas en los ojos. Los sentimientos de nostalgia, nervios y gratitud se entrelazaron en sus palabras, reflejando la profunda conexión entre los artistas y el mundo que han creado juntos.
Tras la partida de Tapias, la serie se enfrenta a un nuevo desafío: cómo evolucionar sin uno de sus personajes más impactantes. Sin embargo, la historia de «Sueños de libertad» es conocida por su imprevisibilidad, lo cual deja a los espectadores con la intriga de si María podrá tener un regreso inesperado en el futuro. Mientras el programa sigue avanzando, queda la esperanza de que la narrativa siga sorprendiéndonos, tal como lo ha hecho hasta ahora.
Con la salida de María Duque, la producción se despide de una mujer llena de aristas, que capturó la atención del público y dejó una marca indeleble en la serie. La pantalla ahora se preparará para acoger a nuevos personajes que prometen revolucionar la trama, al tiempo que los fans de Tapias esperan con añoranza un posible reencuentro en las historias venideras.

















