En un encuentro alejado de las tensiones políticas recientes, ministros de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón se reunieron en Washington para abordar la crucial cuestión de las materias primas críticas (CRM). Estas materias son esenciales no solo para el sector tecnológico, sino también para impulsar tecnologías limpias. Durante la cita, se anunciaron planes para crear un sistema multilateral de comercio de CRM, una medida que contrasta con la tendencia general de desmantelamiento del sistema multilateral, impulsada en gran medida por la actual administración estadounidense.
El control que ejerce China sobre el suministro y el refinado de estas materias ha suscitado preocupaciones sobre la dependencia de Occidente. Los crecientes controles de exportación impuestos por Pekín en los últimos años han puesto de manifiesto los riesgos del modelo actual y subrayado la necesidad de cooperación. En este marco, se prevé la firma de un memorando de entendimiento que busca diversificar el suministro y fortalecer proyectos relacionados con la minería, el procesamiento y el reciclaje, en un intento de evitar futuras interrupciones en la cadena de suministro.
Sin embargo, el desafío radica en la disparidad entre las estrategias europeas y estadounidenses. Mientras que la UE busca construir un modelo de cooperación y beneficio mutuo, la política estadounidense se centra en una adquisición más agresiva del control sobre la cadena de suministro. La reciente unión ante la amenaza china podría ser, en parte, un intento de Estados Unidos de equilibrar su hegemonía a través de la colaboración, aunque las diferencias en las estrategias podrían complicar esta cooperación en el futuro.
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