En un trágico incidente que enfatiza la creciente tensión y la violencia en Sudán, al menos 45 personas perdieron la vida después de que un avión militar de pasajeros se estrellara en la ciudad de Omdurman, adyacente a Jartum. Este desafortunado suceso involucra a altos mandos militares entre las víctimas y se produce en un contexto de feroces enfrentamientos entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), según fuentes del Ministerio de Salud del país.
El accidente aéreo ocurrió en la noche del martes cuando el avión, presuntamente por un fallo técnico, se precipitó sobre varios edificios residenciales de Omdurman. «El número de cuerpos recuperados es de 45 muertos y 12 heridos», comunicaron las autoridades del Ministerio de Salud, apuntando a la dificultad de distinguir entre bajas civiles y militares dado el estado de los cuerpos recuperados.
El Ejército sudanés, a través de un comunicado escueto, confirmó la caída del avión tipo Antonov poco después de su despegue de la base militar de Wadi Saidna, situada al norte de la capital. Sin embargo, no especificaron la causa inmediata del siniestro ni la cuantía exacta de las víctimas. Según reportes, el avión enfrentó un fallo técnico y perdió contacto con la base minutos después de despegar, culminando en un desastroso incendio de su parte trasera que precedió al impacto.
Medios locales y fuentes militares han sugerido que entre los fallecidos se encuentran figuras importantes de la jerarquía del Ejército, incluyendo a un general y un coronel. Se cree que el vuelo se dirigía hacia Port Sudan, un área considerada segura en el este del país que alberga la sede del Gobierno sudanés, la Comandancia del Ejército, así como embajadas extranjeras y organizaciones internacionales.
Este incidente aéreo se inscribe en un marco más amplio de conflicto armado en Sudán, iniciado a mediados de abril de 2023, que ha visto a las fuerzas estatales lanzar operativos militares en un esfuerzo por desalojar a los paramilitares de las áreas que controlan tanto en Jartum como en ciudades vecinas. La contienda hasta el momento ha dejado decenas de miles de muertos y ha forzado a aproximadamente doce millones de personas a dejar sus hogares, con más de tres millones buscando refugio en naciones vecinas.
La caída del avión no solo subraya la severidad y complejidad de la crisis sudanesa, sino que también plantea serias preguntas sobre la seguridad aérea y la logística militar en un país inmerso en un conflicto armado prolongado y destructivo. La comunidad internacional observa con creciente preocupación mientras Sudán se adentra aún más en el caos.