Top Chef: Luis Merlo, Eva Isanta y Alejandro Vergara enfrentan la tensión en la eliminación del segundo concursante

La emoción de la competencia y la presión de los fogones están a la orden del día en la última edición de «Top Chef: dulces y famosos». En un giro inesperado, el programa dejó a uno de sus concursantes más destacados fuera del juego, todo por unas galletas cuya peculiaridad se convirtió en el centro de la atención: las ‘galletas menopáusicas’.

La noche estuvo marcada por una compleja prueba en la que los participantes debieron enfrentarse a las denominadas ‘galletas nube’, una creación que combina un relleno de puré de frutas y mermelada. Esta receta, diseñada para ser un deleite, se convertía también en un reto debido a su exigente preparación. El chef Osvaldo Gross hizo hincapié en la importancia de empezar con la masa para luego dedicar tiempo al relleno, un proceso que requiere paciencia y, sobre todo, un espacio en frío antes de montarlas. Las palabras del chef resonaron en el aire mientras los concursantes, con el reloj corriendo, debían aprovechar cada segundo.

La presión aumentaba cuando Paula Vázquez, la presentadora del programa, acortó aún más el tiempo asignado para esta labor, dejándoles solo una hora para demostrar su valía. Venían de enfrentarse a una dura prueba anterior con una tarta de queso, y ahora, el destino de sus sueños en el programa dependía de estas galletas aparentemente sencillas.

Luis Merlo, Alejandro Vergara y Eva Isanta, quienes se encontraban en la «zona de peligro», se esforzaron por crear un plato digno que les permitiera continuar en el emocionante juego. Sin embargo, la actuación de Eva Isanta fue la que menos impresionó al jurado. Su intento de innovar con las ‘Galletas menopáusicas’ quedó marcado por la falta de cocción y un relleno que mereció más críticas que elogios. Paco Roncero, uno de los jueces, no dudó en expresar su opinión: «Es un poco desastre. Están quemadas y el relleno, más malo que bueno. Solo salvaría la mermelada», sentenció antes de anunciar su expulsión.

A pesar de la decepción, Eva Isanta se despidió con gratitud. «Me da mucha pena, porque realmente he disfrutado mucho. He pasado por un carrusel de sabores y sinsabores, pero me quedo siempre con las cosas bonitas. Estoy muy contenta de haber aceptado vivir esta experiencia. Me ha encantado estar aquí», fueron sus palabras de despedida, cargadas de emoción y reflexión sobre una experiencia que, pese a todo, le dejó enseñanzas y momentos memorables.

Los focos se apagan una vez más en la cocina, pero la competitividad y el deseo de superación continúan, mientras los restantes concursantes se preparan para la próxima batalla gastronómica con la esperanza de brillar en el exigente mundo de «Top Chef».

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