La concejala de Empleo e Igualdad, Inés Sandoval, ha hecho balance este viernes en el Ayuntamiento del Plan de Empleo 2017-2018 que empleó a 373 personas desempleadas y gracias al cual se ejecutaron más de 200 actuaciones de mejora en la ciudad, fomentando con ello la participación vecinal, atajando el crecimiento de una bolsa de paro estructural y previniendo el riesgo de exclusión social, ofreciendo una segunda oportunidad a personas que perdieron su empleo y promoviendo la formación en nuevas competencias.

La edil ha realizado este balance, una vez que el Plan de Empleo concluyera el pasado mes de marzo y con el ánimo de ofrecer “los datos positivos que se desprenden de este último Plan de Empleo, para poner en valor las contrataciones efectuadas y hacer un reconocimiento al trabajo realizado durante los últimos diez meses”.

El Plan de Empleo 2017-2018 comenzó su andadura en junio y fue ejecutado en dos fases, la primera de junio a noviembre y la segunda de octubre a marzo. Durante este tiempo un total de 373 personas se beneficiaron de este proyecto, entre ellas, 204 personas desempleadas de larga duración (55%); un total de 86 personas de garantía ciudadana (23%); además, ha habido 41 personas discapacitadas (11%) y un total de 42 mujeres accedieron al Plan de Empleo de forma directa al padecer una situación como víctimas de la violencia de género.

En líneas generales, el 54,69% de este plan han sido mujeres, mientras que el 45,31% fueron hombres. Dicho porcentajes se corresponden, en opinión de la edil, con un “fiel reflejo de la realidad actual, pues son las mujeres a las que más afectan las tasas de desempleo, y también quienes tienen mayor precariedad y contratación parcial”. Precisamente, en la ciudad de Toledo el 59% de las personas desempleadas son mujeres.

En cuanto a la procedencia por barrios, Sandoval ha detallado que un 33,5% era de Santa María de Benquerencia; un 18,7% de Santa Bárbara y un 17,4% del Casco.

Áreas de trabajo

En cuanto a las áreas de trabajo, Inés Sandoval ha computado un total de 215 las actuaciones realizadas durante los 10 meses de duración del último Plan de Empleo del Ayuntamiento. Se trata de intervenciones ejecutadas en las áreas de limpieza, mantenimiento, pintura, medio ambiente y albañilería, aunque también se realizaron importantes actuaciones relacionadas con el turismo y el patrimonio.

En el área de limpieza y mantenimiento, la edil ha destacado las intervenciones realizadas en el Centro Cultural Cisneros, Parque de Educación Vial Infantil, Puertas y Murallas (Alfonso VI, Bisagra y Vado), Templete de la Vega, Toletum y el mantenimiento y limpieza de fuentes del Casco.

En relación con las actuaciones de pintura, Sandoval ha señalado el trabajo acometido en las antiguas escuelas de Azucaica –cuya cesión al AMPA de La Candelaria se materializó la pasada semana-, la plaza de Cataluña en Palomarejos, el Centro cívico de Valparaíso y en el centro municipal de formación y empleo Sisebuto, recientemente puesto en marcha.

A nivel medioambiental, la limpieza y desbroce en la Casa del Diamantista hasta el Chuletero, el recinto ferial de la Peraleda, el yacimiento arqueológico Circo Romano y el realizado en el barrio de la Bastida, así como desbroces en la calle Alemania, en Buenavista, han sido los destacados por la edil.

Las labores de albañilería han incluido, entre otras, la escalera y rampa en la senda ecológica próxima a los Molinos de Santa Ana y la rampa de la Ermita de la Cabeza. También, dos rampas de accesibilidad en Maestros Espaderos y la reparación de solados en el Casco, concretamente en calles como San Miguel el Alto, callejón del Toro, callejón de San Justo, calle Cristo de la Calavera, Cuesta del Pez o Plaza de San Lucas.

La edil de Empleo ha concluido manifestando que los datos positivos que arrojan este plan “ponen de manifiesto lo beneficioso y lo necesario que son aun los programas de empleo”, ya de un lado se ofrece “un balón de oxígeno” a personas que llevan mucho tiempo en situación de desempleo, se les ofrece el apoyo de un equipo multidisciplinar para que reciban orientación laboral y mejoren su empleabilidad y, por otro, se mejoran los barrios de la ciudad llevando a la práctica la participación vecinal puesto que “todas las actuaciones de mejora responden a peticiones o demandas de vecinos, que son quienes mejor conocen sus barrios y necesidades”.