La Unidad de Terapia Intravenosa de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha atendido a cerca de 700 pacientes, en los primeros ocho meses de 2019, que precisan de la colocación de un catéter venoso central con acceso periférico para sus tratamientos.

Formado por un grupo de enfermeras especializadas, este equipo se encarga de la colocación y la formación para el mantenimiento y seguimiento de catéteres centrales de inserción periférica (PICC), catéteres midline (vías periféricas de larga duración) y vías venosas periféricas eco-guiadas, tanto en pacientes ingresados en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete como pacientes ambulantes de Oncología y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas.

La Unidad, constituida como tal desde diciembre de 2016, es importante, puesto que disponer de ella supone una garantía de la calidad en los cuidados hacia el paciente permitiendo conservar el capital venoso, al tiempo que permite reducir el número de ingresos hospitalarios.

Físicamente está ubicada en la Unidad de Soporte a los Procedimientos (USP), aunque en los casos necesarios atienden al paciente a pie de cama. Disponen de un ecógrafo que permite realizar una punción ecoguiada que asegura la colocación precisa del catéter o la vía y aumenta el éxito de la inserción.

Además del trabajo asistencial, las profesionales de la Unidad se ocupan de la formación de todo el personal responsable del mantenimiento de los catéteres con un programa de formación consistente en talleres prácticos en las Unidades de Hospitalización; jornadas teórico-prácticas dirigidas tanto a las Unidades de Hospitalización como a Atención Primaria para unificar criterios en el manejo y cuidados de los mismos; elaboración de protocolos, carteles informativos para el personal de encamación y para los pacientes ambulantes atendidos en los Centros de Salud y sesiones formativas para los alumnos de Enfermería.

Junto a la Dirección de Enfermería de la Gerencia, este equipo se ha planteado como reto la consolidación de la Unidad como un Servicio a todos aquellos pacientes hospitalizados que van a requerir tratamiento parenteral superior a una semana ya que contribuiría a la disminución de las molestias de los pacientes, evitando las punciones repetidas, y conservando el capital venoso, contribuyendo así a fomentar el bienestar del paciente.

Precisamente, conseguir una mayor calidad de vida y satisfacción de los pacientes portadores de PICC es un objetivo que ya se ha logrado y que así se ha puesto de manifiesto en las encuestas de satisfacción realizadas.

Historia de la Unidad

En el año 2010, enfermeras de la UCI Coronaria del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete inició un trabajo de investigación en el que se detectó la necesidad de una alternativa a las vías periféricas para la administración de fármacos irritantes. Se constituyó un grupo de enfermeras de la Unidad Coronaria que se formaron de manera reglada con cursos teórico-prácticos tutelados por enfermeras especializadas, asistencia al Hospital Clínico de Madrid, donde existe una larga experiencia en estos equipos y tutorización de las primeras inserciones.

En diciembre del 2016, la Dirección de Enfermería crea definitivamente la Unidad de Terapia Intravenosa adscrita al Hospital de Día Oncológico constituida con una enfermera, y posteriormente, debido a la demanda y al éxito de la Unidad, se amplía a una segunda enfermera.