El adiós de Fina: Un momento emblemático en «Sueños de Libertad»
Cuando una serie diaria se va acercando a los dones de los cientos de capítulos, los personajes dejan de ser simples ficciones para convertirse en compañía cotidiana. Fina, a la que le ha dado vida Alba Brunet en Sueños de Libertad, ha sido mucho más que un nombre del guion, ha sido un faro dentro del engranaje coral de la historia. Su marcha, cocinada entre escenas de gran carga dramática, supuso para los seguidores un auténtico terremoto, que aún se recuperan del desasosiego que generó su marcha.
La fuerza de Brunet se ha posicionado en el término de saber dar a Fina una humanidad tangible. Silencios, miradas, pequeñas grietas de fragilidad… así construyó un personaje que oscilaba entre la ternura y la resistencia. El público no solo seguía sus conflictos, sino que también se identificaba en su deseo por encontrar un lugar en un entorno hostil y en constante movimiento. Por eso, cuando la actriz cerró el ciclo en la serie, no fueron pocas las voces que expresaron en redes sociales su tristeza y su agradecimiento por el recorrido compartido.
A diferencia de la ausencia de su nombre en cabecera, la imagen de su personaje, la de Fina, se mantiene en esta parte de la secuencia de apertura, pareciendo un guiño de los responsables de la serie de forma deliberada. No se trata de una contradicción, sino de una manifestación: no está, pero está. El personaje no parece no estar físicamente, pero sí que lo está para aquellos que se quedan. Con ello, se ratifica que la historia de la noticia audiovisual no se termina nunca en los guiones, sino también en estos pequeños símbolos que hacen que la conexión con la audiencia se refuerce todavía más.