La Concejalía de Sostenibilidad y Agenda 2030, ha presentado esta mañana la nueva campaña de concienciación con los orines de los perros que se ha puesto en marcha. Se ha adquirido 2.000 botellas rellenables con agua y vinagre para limpiar los orines.

La Concejalía de Sostenibilidad y Agenda 2030, ha presentado esta mañana la nueva campaña de concienciación con los orines de los perros que se ha puesto en marcha. Se ha adquirido 2.000 botellas rellenables con agua y vinagre para limpiar los orines.

Mariana Boadella, reconocía que esta campaña está dirigida a despertar el comportamiento responsable de los propietarios de perros, y en especial a los que eluden sus responsabilidad de no limpian las deyecciones de sus mascotas, a pesar de las sanciones que existen. En la base de datos de la Junta de Comunidades hay en la actualidad 15.000 perros censados en Ciudad Real.

El problema, según la concejala, “no es que orine un perro en una esquina. Es que a lo largo del día por ese lugar pasan muchos perros y eso se convierte en un problema evidente de limpieza y de deterioro del mobiliario urbano, que se oxida y hay que reponerlo con motivo de los orines”

Además es una cuestión que afecta a las viviendas, a los negocios y a todos los que paseamos por la calle, que al final tiene que ser limpiado por otros. “Creemos que los propietarios de perros han de tomar parte activa en esto e igual que los padres nos responsabilizamos de lo que hacen nuestros hijos, los propietarios de animales de compañía nos tenemos que responsabilizar de lo que hacen nuestros animales de compañía. Estas botellas que se van a repartir, son la oportunidad y el toque de atención para que los propietarios tengan oportunidad de limpiar lo que ensucian, que es lo que deberíamos hacer”.

Boadella reconocía que muchos propietarios ya tienen ese hábito de rociar los orines con este tipo de botellas, y es una cuestión de respeto a los vecinos. “Si queremos tener una ciudad más limpia, cada uno de nosotros nos tenemos que responsabilizarnos de lo que ensuciamos”.

Boadella recordaba que en la Ordenanza de Limpieza se contempla la prohibición de que los perros orinen en fachadas, esquinas y en mobiliario urbano. “Sabemos que eso es inevitable y ésta es la oportunidad de que si ocurre eso, puedas limpiar lo que el perro ha dejado allí”.

El Ayuntamiento de Ciudad Real durante el año 2019 sancionó a 34 personas por excrementos caninos, frente a los 21 de 2018. “Cada vez estamos más detrás de quienes no recogen los excrementos. La sanción media es de 300 euros, pero la normativa contempla hasta 750 euros. No queremos aumentar las sanciones. Queremos llamar a la concienciación cívica. Vamos a esperar ya que es algo nuevo, a que los propietarios lo usen y vamos a dar un margen, y partir de ahí valoraremos. Si la gente lo usa y vemos una disminución en esa afección a la ciudad, no será necesario sancionar, pero si no, si”.