El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha actualizado su protocolo de actuación sobre trabajadores para reforzar la protección de los profesionales del sistema sanitario público regional ante la situación de emergencia sanitaria derivada del coronavirus.

Para ello, ha remitido a las diferentes gerencias periféricas una nueva versión de ese documento en el que se mejoran las actuaciones a implementar en el caso de los trabajadores que presenten sintomatología leve.

Así, a partir de esta nueva instrucción, a los profesionales que presenten esa situación se les solicitará prueba PCR o análoga y se valorará el aislamiento domiciliario. En el caso de que la prueba arroje un resultado negativo y continúe la actividad laboral, usará mascarilla quirúrgica durante la jornada laboral, con un estricto cumplimiento de higiene de manos y uso de equipos de protección en los casos establecidos.

El protocolo inicial, en línea con instrumentos similares de otras administraciones sanitarias y con recomendaciones vigentes en el momento de su aprobación, establecía que los trabajadores que presentasen síntomas leves debían continuar la actividad laboral usando mascarilla quirúrgica durante la jornada laboral.

Las nuevas indicaciones de la Organización Mundial de la Salud respecto a, entre otros asuntos, la anosmia –pérdida del sentido del olfato–, junto con la constante interlocución con todos los agentes del sistema, han aconsejado la actualización del protocolo.

En un contexto tan cambiante como el actual, se ha procedido con gran flexibilidad modificándose este apartado en apenas unos días. De este modo, el SESCAM muestra su compromiso con la preservación de la seguridad de sus profesionales conciliándola con la garantía de la asistencia sanitaria a la población por encima de otras consideraciones.