El servicio de Cirugía Cardiaca del Complejo Hospitalario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha utilizado por primera vez en España una técnica novedosa que permite retirar en una paciente los electrodos infectados de un desfibrilador endovascular de manera menos invasiva, evitando complicaciones asociadas a las técnicas clásicas y mejorando su recuperación.

El doctor Pedro Lima, cirujano cardiaco del Hospital de Toledo, ha indicado que se ha procedido a retirar por primera vez los cables del dispositivo de una paciente con endocarditis infecciosa con el uso de este nuevo dispositivo, llamado ‘Angiovac’, para evitar que la infección se propague hasta otra parte del cuerpo y prevenir las complicaciones derivadas.

Los desfibriladores cardíacos son dispositivos de alta tecnología que continuamente vigilan el ritmo del corazón. En el caso de que se produzca una arritmia grave, son capaces de identificarla y eliminarla, consiguiendo recuperar el ritmo normal del corazón.

El doctor Lima ha explicado que las causas que motivan la retirada de estos dispositivos cardiacos pueden ser múltiples, entre ellas se encuentra la infección de la bolsa del generador o de los electrodos y la presencia de endocarditis bacteriana, una infección producida por un microorganismo, generalmente bacterias, que crecen formando unas estructuras características conocidas como vegetaciones, que se pueden adherir al revestimiento interno del corazón o a diferentes dispositivos intracardiacos.

Este especialista ha manifestado que la nueva técnica, menos agresiva y mínimamente invasiva, consiste en utilizar un sistema de circulación extracorpóreo que permite capturar el material que se suelta durante el proceso de extracción.

En este sentido, el doctor Lima ha informado de que este tipo de procedimiento se puede llevar a cabo de dos formas, una con la técnica convencional de cirugía abierta y, ahora, de esta forma menos agresiva.

Este dispositivo se suma a los procedimientos de los que dispone el servicio de Cirugía Cardíaca, que desde el año 2011 lleva extrayendo cables de forma percutánea, evitando así el traslado de estos pacientes a otros hospitales y aumentando la cartera de servicios del sistema de salud de la región.

Desde el inicio de este programa, son más de 500 pacientes los que se han beneficiado de estos procedimientos. Este servicio cuenta con gran prestigio entre los centros españoles de extracción, formando parte del grupo de arritmias de la Sociedad Española de Cirugía Torácica-Cardiovascular.

Para llevar a cabo esta nueva técnica, el cirujano cardiaco del Complejo Hospitalario de Toledo  se ha formado en Berlín con el doctor Starck, un referente internacional en este campo de la cirugía cardiovascular.

15 años de cirugía

El servicio de Cirugía Cardiaca comenzó su actividad en el centro sanitario en el año 2003 y desde entonces ha atendido a más de 11.000 pacientes, de los que cerca de 6.000 han sido intervenidos quirúrgicamente.

Desde su puesta en marcha, el equipo de cirujanos cardiacos, formado por los doctores Alfonso Cañas, Pedro Lima, Luis López Almodóvar, José Alfonso Buendía y Pilar Pareja, ha venido ofreciendo el máximo nivel de excelencia y satisfacción a sus pacientes, con resultados de mortalidad y complicaciones muy satisfactorios, inferiores a los valores que predicen las tablas de riesgos comúnmente utilizadas en cirugía cardiaca actualmente. La edad media de los pacientes que han precisado una intervención está en torno a los 74 años y proceden de varios centros hospitalarios de la región.

El servicio, que cuenta con la tecnología más avanzada para el desarrollo de su actividad, ha ido incorporando nuevas técnicas quirúrgicas para las que los cirujanos se han ido formando con los especialistas más relevantes en este campo de la cirugía cardiovascular.