El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha implementado una serie de medidas de seguridad en el centro de salud de Villacañas, Toledo, para prevenir futuras agresiones al personal sanitario, tras un incidente ocurrido el pasado domingo. En este episodio, un joven de 24 años en estado de embriaguez agredió a miembros del equipo en el Punto de Atención Continuada.
Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, anunció las nuevas medidas en una rueda de prensa donde se abordaron los acuerdos del Consejo de Gobierno. A pesar de los protocolos vigentes y un procedimiento administrativo sancionador específico en la región, se ha decidido cerrar la puerta de acceso al aparcamiento mediante la instalación de un videoportero y la colocación de videocámaras en lugares estratégicos para asegurar la seguridad en las zonas de estacionamiento.
Además, se reforzará la seguridad en el centro con una doble puerta de acceso a la zona de recepción y la instalación de placas que informen sobre la vigilancia. También se revisarán otros dispositivos de seguridad, como el botón antipánico, para asegurar que están funcionando adecuadamente.
El Sescam está considerando otras medidas, como posibles cambios en la distribución interna del centro, que incluyen la ubicación de la sala de estar en relación con las consultas y la reubicación de un pequeño almacén para habilitar una puerta de emergencias.
Por otro lado, la Junta Local de Seguridad ha acordado aumentar la presencia de la Guardia Civil y la Policía Local en el área del Punto de Atención Continuada, garantizando una vigilancia constante tanto para pacientes como para el personal sanitario. La Guardia Civil también se ha ofrecido a acompañar a los profesionales en las visitas médicas fuera del centro cuando lo consideren necesario.
Estas acciones se evaluarán en un plazo de tres a cuatro meses para determinar si son necesarias nuevas medidas. En su declaración, Padilla condenó la agresión y expresó su apoyo a los profesionales afectados, subrayando que Castilla-La Mancha cuenta con un procedimiento sancionador para las agresiones al personal sanitario, que abarca tanto agresiones físicas como verbales.
Además, destacó que en 2017 se estableció el Observatorio de la Violencia con el objetivo de prevenir estos incidentes. En el centro de salud de Villacañas, actualmente laboran cinco médicos, dos pediatras y siete enfermeros, mientras que los fines de semana hay dos médicos y dos enfermeras en servicio. Padilla confirmó que no hay bajas relacionadas con la agresión del domingo.