El director general de Salud Pública y Consumo de la Consejería de Sanidad, Manuel Tordera, se ha reunido con el secretario general del Consejo de Cámaras de Comercio de Castilla-La Mancha, José Manuel Campillo, para analizar las alegaciones presentadas al anteproyecto de Ley sobre los Derechos de las Personas Consumidoras en Castilla-La Mancha, tras finalizar el período de información pública para la presentación de las mismas el pasado 20 de febrero.

Manuel Tordera expuso los principios de la normativa y las líneas de trabajo para su desarrollo. Destacó el enfoque de corresponsabilidad, los derechos y las responsabilidades de las personas consumidoras, y la introducción de un marco legal más amplio, relativo a la protección que ofrecen leyes y estatutos de otras comunidades autónomas.

También puso en valor el proceso de redacción de la norma, abierto y transparente, en un claro ejercicio de corregulación y de participación ciudadana. Aún cuando requirió un tiempo de elaboración mayor a razón de incorporar aportaciones nuevas.

Transversalidad y permanencia para Personas Consumidoras

Por otra parte, el director general de Salud Pública y Consumo ha precisado que se trata de un texto con vocación de transversalidad y permanencia, lo que ha obligado a hacer un esfuerzo añadido en la redacción y complejidad del articulado, con ánimo de facilitar la protección de las personas consumidoras mediante un texto único en relación con materias cuyo ámbito competencial corresponda a políticas concurrentes de las diferentes Administraciones Públicas con las de consumo.

Durante el transcurso de esta reunión, el secretario general del Consejo de Cámaras de Comercio ha manifestado su acuerdo con el texto del anteproyecto, poniendo en valor tanto las innovaciones que incorpora como la actualización que se hace de los contenidos del Estatuto del Consumidor en vigor, de modo que permite adaptar la protección de los derechos de las personas consumidoras a la realidad actual, y en particular, en lo que se refiere al entorno digital en el que se desarrollan cada vez más las transacciones comerciales entre personas consumidoras y empresarios.

Asimismo, también ha expresado su apoyo a esta futura norma como lo demuestra el hecho de que el Consejo de Cámaras de Comercio de Castilla-La Mancha no haya planteado alegación alguna al texto.