Samanta Villar llora al rememorar el episodio más conmovedor de ’21 Días’: ‘Me daba mucha pena’

En un emotivo regreso a su programa más icónico, Samanta Villar ha compartido recuerdos profundos y personales de su experiencia en ’21 Días’, un formato que no solo revolucionó la televisión española, sino que también dejó una huella imborrable en su vida. Durante una reciente entrevista en el pódcast B3tter, Villar reflexionó sobre los retos y las enseñanzas que le dejó su paso por el espacio de Cuatro.

Uno de los episodios más impactantes de ’21 Días’ fue aquel en el que la periodista vivió tres semanas sin ver. Una experiencia que, aunque a primera vista puede parecer un juego, se convirtió en un verdadero desafío para su resistencia física y emocional. Recordando aquellos días, Villar expresó su admiración por la autonomía que logró desarrollar a pesar de la privación de su vista. “Me gustó muchísimo hacerlo porque enseguida empecé a coger autonomía a ciegas”, explicó.

Sin embargo, la dura realidad que enfrentó durante este experimento fue mucho más intensa de lo que había anticipado. Con parches cubriendo sus ojos y gafas de sol oscurecidas, Villar se vio inmersa en un mundo de oscuridad, donde lo único que podía distinguir era el cambio de luz entre el día y la noche. Uno de los momentos más reveladores de la charla fue cuando admitió haber levantado el parche en la ducha por curiosidad, un acto que casi la lleva a romper las normas del experimento. “Me acojoné y dije: ‘cierra, cierra’”, recordó con una risa nerviosa.

A lo largo de estas semanas de adaptación, Samanta no solo se limitó a grabar para la televisión; se lanzó a vivir su vida cotidiana como si realmente fuera ciega. “Si voy a salir a tomar algo, puedo ir a ciegas”, comentaba, disfrutando de cenas y salidas con amigos, siempre bajo la atenta supervisión de este experimento que había decidido llevar hasta sus últimas consecuencias.

El episodio culminó de manera particularmente emotiva, ya que al recuperar la visión en una clínica, le esperaba una sorpresa: sus compañeros de interacción del programa. Al ver por primera vez a quienes había conocido durante su encierro, la emoción invadió a Samanta, que se sintió abrumada por la conexión que había creado con ellos. “Me daba mucha pena que ellos no pudieran ver. Da pena eso”, comentó, visiblemente afectada. Años después, estas memorias aún resuenan en su interior, dejando claro que el impacto de aquel reto trascendió la pantalla.

Samanta Villar ha demostrado que detrás de cámaras, las experiencias construyen personajes y relatos que perduran más allá del tiempo, convirtiendo una simple grabación en un viaje emocional hacia el entendimiento y la empatía. Su historia no solo narra una prueba de resistencia, sino que también invita a la reflexión sobre las realidades y sensibilidades que a menudo ignoramos.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.