Millones de usuarios en Rusia se encuentran sin acceso a WhatsApp tras el bloqueo oficial de la aplicación por parte de las autoridades, que retiran del directorio de internet ruso este popular servicio de mensajería, el cual contaba con aproximadamente 100 millones de usuarios en el país. Esta decisión, anunciada la noche del miércoles, representa el esfuerzo más decidido del Kremlin por promover una alternativa nacional, MAX, la cual carece de cifrado y está diseñada para facilitar la vigilancia del usuario. Con el acceso a WhatsApp casi imposible sin el uso de herramientas técnicas complicadas, los ciudadanos rusos se ven obligados a adaptarse a este nuevo entorno digital controlado.
Durante los últimos meses, el uso de WhatsApp ya había sido severamente limitado, con una conectividad que disminuyó hasta en un 80%. La autoridad reguladora de internet, Roskomnadzor, había advertido que si la aplicación no cumplía con las leyes rusas, sería totalmente bloqueada. De hecho, otras plataformas como Facebook e Instagram también han sido excluidas bajo la etiqueta de «organizaciones extremistas», lo que refleja un escenario de control creciente sobre el acceso a la información en línea en Rusia.
Las restricciones también se han extendido a otros servicios de mensajería, como Telegram, que han despertado preocupaciones incluso entre los partidarios del gobierno. En medio de un contexto de conflicto e inseguridad, el gobernador de la región de Belgorod ha manifestado su inquietud sobre cómo la interrupción de estos canales de comunicación podría afectar la capacidad de los ciudadanos para recibir alertas sobre amenazas inminentes. Así, el Kremlin no solo avanza en su estrategia de aislamiento digital, sino que también plantea serias dudas sobre las implicaciones de este control extensivo en la vida diaria de los rusos.
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