La viticultura es uno de los mascarones de proa de la agricultura en Castilla-La Mancha, el vino español es referente mundial en todos sus ámbitos: social, cultural y económico. Algo que queda fuera de duda y de cualquier otro debate. Pero, desde el punto de vista de UPA Castilla-La Mancha, los responsables en Bruselas no tienen la misma visión que los viticultores. Así de tajante se muestra el responsable de Vino de  UPA Castilla-La Mancha, Alejandro García-Gasco Alcalde, tras participar en la reunión del COPA-COGECA donde se ha debatido la estrategia De la Granja a la Mesa.

Tras el encuentro online mantenido en el grupo de interés más fuerte para los agricultores europeos, el responsable de Vino ha sido muy crítico al respecto del punto de vista cerrado y sin alternativas de los responsables de la Unión Europea. “Cerrados en el sentido de que no nos dan opciones. Cerrados en el sentido de que imponen una serie de condiciones a los viticultores, pero ninguna alternativa”.

“No es solo una cuestión medioambiental”, indican desde UPA, “pues los agricultores somos los primeros interesados en defender el medioambiente y al tierra de la que vivimos. Pero si esto va más allá de lo que supone el greening, si las exigencias son cada vez más duras, será imposible la viabilidad de los viñedos de Castilla-La Mancha. Así de claro”, ha dicho García-Gasco, quien ha matizado que es fundamental amortiguar estas exigencias, y no son actuaciones a corto plazo: “Los leñosos necesitan un periodo transitorio superior. No podemos quitar los pesticidas de un día para el otro. Nuestras herramientas de lucha contra las plagas”, unido al hecho de que no todos los agricultores podrán acogerse y pasarse al ecológico, pues se corre el riesgo de saturar el mercado. “Eso sin tener en cuenta la crisis económica y social que atravesamos que perjudica más aún a este tipo de consumo”.

Tras la reunión sobre la estrategia de la Granja a la Mesa, el sector puede mostrarse pesimista, pues obligará a los viticultores a hacer un sobreesfuerzo considerable: pasar a ecológico, reducir la gradación del vino, o fabricar vino sin alcohol, entre otras exigencias como las referidas a los productos fitosanitarios. “Nos mostramos pesimistas porque nos condena a la reducción de viñedo en zonas donde no hay otra alternativa, viñedo en pendiente, en terrazas, de bajo rendimiento, donde no puede plantarse otra cosa y correrá el riesgo de quedar abandonado”, ha sentenciado el responsable de Vino de UPA.

Desde la UPA recuerdan que tras la reunión del COPA COGECA, “donde tenemos interlocución con Bruselas”, al pedir fondos para sufragar estas exigencias añadidas, han contestado que “ya están los fondos de apoyo PASVE”. UPA ha denunciado que este Plan ha sufrido un recorte de 8 millones de euros, de 210 a 202 millones. De ahí la Comisión Europea obligará a utilizar un porcentaje mínimo de fondos para sufragar la Estrategia dela Granja a la Mesa, pero “¿a quién se lo quitamos, a la promoción, a la restructuración, a las inversiones? Una denuncia que debe resonar en los despachos de Bruselas desde el corazón de una de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo”.

Así de complicado se muestra el futuro, según la UPA, pues el sobreesfuerzo y el mercado actual, con la crisis económica social y sanitaria, no será capaz de pagar esos extras que exige la Unión Europea. “Más teniendo en cuenta que vamos a tener las puertas abiertas a productos de otros países que no cumplen las exigencias de la UE para nada. Las mismas exigencias a las que nos obligan a partir de ahora”.