En un inicio arrollador, «Torrente presidente» se ha convertido en el mejor estreno del cine español en los últimos 15 años, conquistando la taquilla con una recaudación de 2,4 millones de euros en apenas 24 horas. Más de 300.000 espectadores se dejaron llevar por las desventuras del icónico José Luis Torrente en cines de todo el país, un fenómeno que refleja la combinación de nostalgia y humor que caracteriza esta saga.
El éxito de la película no solo se debe a su humor desinhibido y provocador, sino también a la curiosidad que generan los cameos de personajes mediáticos. En esta entrega, uno de los debutantes más llamativos es Juan del Val, quien ha estado presente en el programa «El desafío» junto a Santiago Segura desde 2021. En su primera aparición cinematográfica, Del Val se muestra sorprendido y emocionado. En el programa «La roca», reveló algo de su experiencia: «El número de cameos ha sido impresionante», comentó, describiendo cómo algunos se interpretan a sí mismos y otros, como él, optan por asumir un pequeño papel en la trama.
Con una buena dosis de humor autocrítico, el colaborador televisivo compartió que su participación se limita a una frase «muy bien dicha». Entre risas, se atrevió a bromear sobre su actuación, señalando con ironía que «no les ha dado tiempo a nominarme» para los premios Óscar, que ocurren justo dos días después del estreno del filme. Sus palabras reflejan no solo entusiasmo por este nuevo camino, sino también un toque de humildad que resuena con su público.
El debate que ha surgido en torno a «Torrente presidente» también ha sido tema de discusión. Del Val expresó su percepción de que «hay gente que no sabe qué tiene que pensar». Este comentario hace eco del carácter polarizador del humor del personaje, que, aunque pueda resultar chocante, también invita a una reflexión sobre la política y la cultura actuales. En la película, se observa una parodia al partido de Santiago Abascal, lo que ha generado un «desconcierto» en algunos espectadores sobre cómo deberían reaccionar ante el filme.
Con su característico estilo provocador, Juan del Val reconoció que «el humor de Torrente puede gustar más o menos, pero es objetivamente soez». No obstante, dejó la puerta abierta a interpretaciones más complejas, sugiriendo que el debate sobre la corrección política en el cine podría dar un giro inesperado. Así, entre carcajadas y reflexiones, se dibuja el paisaje de un estreno que, sin duda, promete ser comentado y analizado en los meses venideros.















