El programa «Tardear» de Telecinco, conducido por Frank Blanco y Verónica Dulanto, enfrenta una crisis de audiencia tras el reciente fichaje de Raquel Bollo. Conocida por su participación en otros programas del grupo Mediaset como «Sálvame» y «Deluxe», Bollo volvía a la pantalla con el estilo confrontativo que la caracterizó en el pasado. Sin embargo, esta actitud ha generado una oleada de críticas y rechazo por parte de una parte significativa del público, que ha manifestado su descontento en redes sociales y otros medios.
Las reacciones negativas no se han hecho esperar, con espectadores avisando del cambio de canal a raíz de la incorporación de Bollo. Comentarios como «Acabo de cambiar de canal. La vais a cagar metiendo a la Bollo» o «Si metéis a la Bollo se acaba el programa» reflejan la disconformidad de los telespectadores, algunos de los cuales han anunciado su abandono del programa debido a su presencia.
Ante esta situación, el equipo de «Tardear» ha decidido tomar cartas en el asunto, buscando una solución que mejore la imagen de Bollo frente a la audiencia. La presentadora del programa ha comunicado que se han puesto en contacto con una reconocida experta en comunicación para someter a Bollo a unas sesiones de coaching. El objetivo es detectar las barreras y errores en la comunicación de la polémica colaboradora para detener esta fuga de público.
Raquel Bollo, por su parte, se ha defendido de las críticas afirmando que no entiende el problema que el público tiene con ella, asegurando que su intención no es la de ser percibida como una persona altiva. A su vez, ha recordado sus 20 años de carrera televisiva, los desafíos superados y su evolución personal a lo largo de este tiempo.
Sin embargo, este caso pone de manifiesto la compleja relación entre los personajes mediáticos y el público, así como el desafío que enfrentan los programas de televisión para mantener o aumentar su audiencia. La dirección de «Tardear» reconoce la importancia de abordar el problema de manera proactiva, en un intento por recuperar la sintonía de aquellos espectadores que se han mostrado insatisfechos con el actual formato del programa.