El BM Herencia Ararat protagonizó una notable reacción este sábado en el pabellón Zenobia para sumar su primer punto de la temporada ante el PAN Moguer. El encuentro tuvo dos caras muy diferenciadas, exigiendo al conjunto visitante sobreponerse a un inicio adverso para terminar acariciando el triunfo en los instantes decisivos.
La primera mitad fue complicada para los intereses del Herencia, que no encontró fluidez en la pista ante un rival que logró abrir una brecha de cinco goles al descanso (11-6). En la reanudación, el equipo mostró su mejor versión, creciendo en defensa y castigando los numerosos errores del cuadro local.
Esta mejora permitió no solo enjugar la desventaja, sino remontar hasta situarse dos arriba (18-20) a falta de diez minutos. Sin embargo, el empuje local en los últimos compases impidió completar la gesta, dejando el marcador en un definitivo empate que premia la gran capacidad de reacción mostrada en la segunda parte.














