El flujo de cruces ilegales en la frontera sur de Estados Unidos ha alcanzado un nuevo mínimo histórico el mes pasado, lo que refuerza la promesa del presidente Donald J. Trump de detener lo que él llama una invasión y asegurar la patria. Este fenómeno, que algunos han denominado "el efecto Trump", ha generado un cambio notable en la dinámica de inmigración en el país.
Durante el mes de marzo, la Patrulla Fronteriza informó sobre el encuentro de solo 7,181 inmigrantes ilegales en la frontera sur. Este número representa una caída drástica en comparación con años anteriores. En marzo de 2024, por ejemplo, la cifra de cruces ilegales alcanzó los 137,473, lo que significa una reducción del 95%. Las cifras son aún más impactantes si se comparan con 2023, que tuvo 163,672 intentos de cruce, y 2022, que presentó 211,181, lo que se traduce en disminuciones del 96% y 97%, respectivamente.
Los reportes de medios como el Los Angeles Times subrayan que la disminución en los cruces ilegales es aún más pronunciada en la frontera entre California y México, donde la Patrulla Fronteriza realiza actualmente entre 30 y 40 arrestos al día, una cifra que se desplomó de más de 1,200 arrestos diarios que se registraban durante el pico de llegadas migratorias.
Con estas cifras en la mano, se puede observar cómo las políticas y las acciones de la administración actual han transformado significativamente el panorama de la inmigración en el país, desde el uso de medidas más estrictas hasta un enfoque más integrado en la seguridad fronteriza. Los resultados reflejan una clara tendencia hacia una mayor control sobre las fronteras, un tema que ha dominado el debate político en EE. UU. y cuyas implicaciones seguirán siendo objeto de análisis y discusión en el futuro próximo.
Fuente: WhiteHouse.gov