Teruel, conocido por su tranquilidad y paisajes aragoneses, se ha convertido en un refugio inesperado para la flota de Qatar Airways, que ha trasladado varios de sus aviones a este aeródromo para protegerlos de los riesgos derivados de la guerra contra Irán. En un contexto en el que la compañía de Baréin, Gulf Air, ha optado por resguardar su flota en Arabia Saudí, Qatar ha decidido llevar 13 Airbus A330, además de un Airbus A350 y un Boeing 747, hasta Teruel, un lugar que, aunque carece de vuelos regulares, sirve como base para aeronaves fuera de operación.
En el aeropuerto de Teruel, Tarmac Aerosave está a cargo del mantenimiento y la reconversión de los aviones estacionados, un servicio que ha cobrado relevancia tras la crisis provocada por la pandemia y el conflicto en Ucrania. Con la capacidad para acoger hasta 125 aeronaves, esta instalación se encuentra en medio de un proceso de expansión que podría permitir la recepción de 340 aviones en el futuro. Según Octavio López, consejero de Fomento de Aragón, este aeropuerto se ha posicionado como una referencia internacional en el sector aeronáutico.
La situación en la región es tensa, con Qatar enfrentando amenazas directas de Irán debido a su colaboración con Estados Unidos, lo que ha llevado a la suspensión de muchos vuelos hacia Doha. Los expertos prevén que, al término del conflicto, el panorama del transporte aéreo podría cambiar, afectando a las aerolíneas del Golfo que han dominado el tráfico entre Europa y Asia, abriendo la puerta a un posible regreso de las compañías europeas a esa ruta. En este contexto, Teruel emerge como un punto estratégico lejos de las hostilidades, reafirmando su importancia en la aviación mundial.
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