Título: Eurodiputados del S&D instan a la Comisión Europea a actuar frente al impacto de la crisis de Oriente Medio en la agricultura
La eurodiputada Cristina Maestre, junto con sus colegas del grupo Socialistas y Demócratas (S&D) en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, ha solicitado una respuesta urgente por parte de la Comisión Europea para abordar las repercusiones que la crisis en Oriente Medio está teniendo sobre el sector agrícola europeo. A través de una pregunta dirigida al Ejecutivo comunitario, los eurodiputados han manifestado su preocupación por el creciente impacto del conflicto en Irán y la región circundante, particularmente en relación con el aumento de los costes de producción agrícola debido a cambios en los precios de la energía, combustibles y fertilizantes, además de la inestabilidad de las cadenas de suministro agroalimentarias.
Cristina Maestre destacó que “los agricultores europeos ya están sometidos a una fuerte presión por el aumento de los costes de los recursos. La actual crisis geopolítica puede agravar aún más esta situación y poner en riesgo tanto la viabilidad de las explotaciones como la seguridad alimentaria en la Unión Europea”.
Ante este panorama, los eurodiputados del S&D han instado a la Comisión a clarificar las medidas inmediatas que planea implementar para mitigar el impacto del encarecimiento de recursos clave en los agricultores y productores. Además, solicitan una evaluación detallada de los riesgos de interrupciones en el suministro y posibles aumentos de precios de productos esenciales como los fertilizantes nitrogenados. También requieren información sobre los planes de contingencia en caso de un deterioro de la situación. La iniciativa subraya la importancia de fortalecer los sistemas de monitoreo del mercado y los mecanismos de alerta temprana relacionados con la disponibilidad de fertilizantes, la evolución de precios y tensiones en la cadena agroalimentaria.
Por otro lado, el grupo Socialistas y Demócratas urge a la Comisión a que se encuentre lista para activar los instrumentos de la Política Agrícola Común, incluyendo mecanismos de crisis y apoyo al mercado, garantizando a la vez la flexibilidad necesaria para que los Estados miembros brinden apoyo a los sectores más vulnerables. También abogan por la consideración de medidas adicionales específicas, como flexibilidades temporales en las reglas sobre ayudas estatales o mecanismos de apoyo de emergencia, en caso de que la situación amenace la producción alimentaria y la sostenibilidad del sector.
Finalmente, Maestre enfatizó la importancia de una acción rápida diciendo, “Europa no puede permitirse reaccionar tarde. Es esencial anticiparse, reforzar las herramientas disponibles y apoyar de manera decidida a los agricultores”.
















