Cerca de 400 personas se congregaron ayer frente al Ayuntamiento de Guadalajara para protestar en contra del reciente aumento de la zona azul en la ciudad. Los manifestantes, en su mayoría ciudadanos afectados por esta medida, expresaron su descontento con carteles y gritos, demandando una revisión de las tarifas y una solución que no repercuta negativamente en sus economías.
La protesta, que tuvo lugar en un ambiente de gran tensión y determinación, reunió a vecinos de distintas áreas de Guadalajara, quienes argumentaron que el incremento de las tarifas de estacionamiento limita su acceso a las diversas actividades del centro de la ciudad. Durante la manifestación, varios portavoces solicitaron una conversación directa con las autoridades locales para buscar alternativas que beneficien a todos.
Entre los asistentes se pudieron ver familias, trabajadores y comerciantes que consideran que este aumento es desproporcionado y afecta tanto a la población local como a quienes visitan la ciudad. Los protestantes destacaron la necesidad de fomentar un entorno accesible y amigable para los ciudadanos, sin que esto implique cargas económicas adicionales.
Los organizadores de la manifestación han señalado que continuarán luchando por sus derechos hasta obtener una respuesta satisfactoria de las autoridades, subrayando que la comunidad debe estar unida en la defensa de intereses comunes frente a decisiones que afectan la vida diaria de los guadalajareños.

















