El programa ‘Carmenta’ verá triplicado el próximo curso, con  el número de escolares y docentes que utilizarán materiales curriculares digitales en el aula. Se han incorporado al programa 80 nuevos centros educativos, por lo que en el curso 2019-2020,  este importante programa se desarrollará en un total de 161 centros educativos, con 659 unidades, lo que implicará que casi 13.200 escolares de Castilla-La Mancha de 3º, 4º, 5º y 6º de Educación Primaria y de 1º y 2º de Educación Secundaria y sus docentes harán uso de tabletas digitales en lugar de libros de texto en determinadas asignaturas.

El programa Carmenta de uso de materiales curriculares digitales se triplicará el próximo curso 1

Esta ampliación se cifra en 471 unidades, de las que 256 son nuevos centros que se han incorporado al programa y el resto son centros que ya estaban desarrollando el mismo y lo aumentan a otros cursos. Serán 4.800 alumnos y alumnas de los nuevos centros que se unirán al programa ‘Carmenta’ y los 8.400 restantes corresponden a centros donde ya se implantó este programa en el anterior curso, es decir, a las alumnas y alumnos de 3º y 5º de Primaria o 1º de Secundaria en centros de nueva implantación; y a los de estos mismos cursos, más 4º y 6º de Primaria y 2º de Secundaria, en aquellos que ya lo implantaron el pasado curso.

Con este programa, todos los 4.000 alumnos y alumnas como beneficiarios del programa de ayudas para materiales curriculares, aprovecharán el uso de la tableta. El programa ´Carmenta´ se aprovechará durante el próximo curso en las provincias de Castilla-La Mancha, así: 19 centros, cinco nuevos, con 86 unidades y 1.635 alumnas y alumnos; en Ciudad Real 42 centros, 19 nuevos, con 154 unidades y 3.408 alumnas y alumnos; en Cuenca 23 centros,12 nuevos, con 77 unidades y 1.464 alumnas y alumnos; en Guadalajara 31 centros, de ellos 19 nuevos, con 129 unidades y 2.765 alumnas y alumnos; y en Toledo 46 centros, 25 de ellos nuevos, con 213 unidades y 3.918 alumnas y alumnos.

La Consejería ha destinado un presupuesto este ejercicio, de un 1,3 millones de euros para la implantación del programa. El año anterior destinó 900.000 euros. Con este presupuesto se adquieren paneles interactivos y tabletas para el alumnado becado en la convocatoria de materiales curriculares. Así, entre los dos cursos de vigencia del proyecto, la Consejería destinará a los centros más de 500 paneles interactivos y casi 6.000 tabletas.

Este proyecto ‘Carmenta’ está destinado a la utilización por parte de los alumnos y profesores de tabletas que cuentan con licencias digitales de las asignaturas que se vayan a trabajar en este formato. Estas asignaturas troncales son matemáticas, lenguaje, ciencias naturales y ciencias sociales, de la editorial que el centro elija. Este sistema puede ser compatible con el uso de material digital elaboración propia o recursos en la red. También cuenta con un monitor digital interactivo en el aula con el que se puede trabajar en grupo, explicar contenidos y hacer correcciones de ejercicios para toda la clase.

Además, se pueden elaborar lecciones con integración de vídeos y multimedia, herramientas matemáticas, creación de actividades interactivas o de herramientas de colaboración. Este importante proyecto que sin duda resulta muy innovador, pone a disposición del profesorado métodos de vanguardia en la enseñanza pero también permite una implantación voluntaria a medida que los centros lo vayan solicitando, y una implantación consensuada con la comunidad educativa en cada centro.

Para su máximo aprovechamiento, se ha buscado un sistema económicamente sostenible, tanto para la Administración regional, como para las familias, pues se ha integrado en el sistema de ayudas para el uso de libros de materiales curriculares, de forma que el alumnado beneficiario de éstas ayudas recibirá, en vez de los libros en préstamo, una tableta en préstamo con las licencias de los libros digitales que le correspondan según el tramo de ayuda concedida. Y de esta manera se utilizan similares recursos que los que destinan a estas ayudas, y, al mismo tiempo, garantizando que la implantación de este sistema no sea un obstáculo para aquellas familias con escasos recursos económicos.

Para las demás familias, las no beneficiarias de ayudas, tampoco les supone un desembolso mayor del que vienen haciendo todos los inicios de curso en libros de texto, porque, por un lado, el sistema de licencias digitales es compatible con cualquier dispositivo que cumpla los requerimientos de capacidad mínimos que conocen los centros, de forma que podría utilizar cualquiera que ya tuviera el escolar en su casa. La inversión en la tableta se realizaría el primer año, con lo que en los cuatro cursos sucesivos que los centros se han comprometido en participar sólo se invertirá el precio correspondiente a las licencias digitales de los sucesivos cursos a los que pase el alumno o alumna, por lo que ya en el segundo año prácticamente se habría amortizado esa inversión inicial.