Esta próxima madrugada tendrá lugar el cambio de hora al horario de verano. Nuestros relojes deberán adelantarse de las dos a las tres, por lo que nuestro reloj biológico tendrá que ajustarse a este nuevo horario. Hasta es posible que sea el último cambio de hora si la Unión Europea se pone de acuerdo en acabar estos cambios de verano e invierno.

El meridiano de Greenwich que coincide con el horario exacto de Europa occidental también conocido como tiempo universal coordinado (UTC), los territorios situados hasta 15 grados al oeste de dicha línea tienen horario de Europa occidental (en azul), los situados 15 grados al este tienen una hora más – horario de Europa central (en rojo) – los situados más al este horario de Europa oriental (en verde) etc.

Pero como se suele decir “Spain is different” y a pesar de estar en el mapa en el extremo de Europa occidental tiene el horario de la Europa central. Esto sucede así desde 1940, cuando el régimen de Franco decidió añadir una hora más para tener el mismo horario que la Italia fascista y de la Alemania nazi, en vez del de países más cercanos como Inglaterra, Portugal o Marruecos.

Un año más y como cada año este fin de semana se realiza el cambio al horario de verano. Esta vez además de los debates recurrentes sobre los beneficios e inconvenientes de este cambio de hora se le ha unido las voces que reclaman volver al huso horario que nos corresponde.

El cambio de hora comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar los relojes para poder aprovechar más la luz del sol y consumir menos electricidad en iluminación.

Hoy, más de 1.600 millones de personas de casi 80 países mueven las agujas del reloj dos veces al año con esa finalidad. En la Unión Europea, el cambio de hora se aplica como Directiva con carácter indefinido los últimos domingos de octubre y marzo.

Y desde 2018 toda Europa está pensando en que es hora de acabar con el cambio de hora de verano y de invierno y el horario de verano parece que sería el elegido. Pero aun tenemos que esperar para ver si este año se aprueba acabar con esta “tradición”.