El Consistorio se encuentra ante una nueva etapa para el icónico edificio de la ciudad tras recibir el documento necesario que marcará su futuro uso y gestión. Este documento estipula que un mínimo del 50% de la superficie del inmueble deberá ser asignada para dotaciones culturales y sociales. Se prevé con este porcentaje asegurar que el edificio mantendrá su rol como un espacio de encuentro y desarrollo para la comunidad local, brindando un lugar para diversas actividades socio-culturales que fortalezcan el tejido social y cultural de la ciudad.
La parte restante del edificio, de acuerdo con el documento, podría ser utilizada para una variedad de propósitos, incluyendo actividades comerciales, espacios gastronómicos y ofrecimientos de bienestar, añadiendo un valor añadido y convirtiéndolo en un nodo de atracción tanto para residentes como para visitantes. No obstante, el Consistorio deberá ahora realizar una cuidadosa validación de este documento y comenzar los trámites necesarios para la concesión de la obra y la futura explotación del edificio.
Esta decisión de asignación de usos mixtos se contempla como una estrategia para promover la sostenibilidad económica del edificio mientras se salvaguardan y promueven las actividades sociales y culturales. Se espera que, una vez puestos en marcha los trámites pertinentes, el proceso se desarrolle con la colaboración de diferentes actores y que la comunidad participe activamente en el renacimiento del edificio como un centro vibrante de la vida urbana.
Este esfuerzo por balancear los intereses comerciales con las necesidades sociales y culturales es un claro ejemplo de cómo el Consistorio busca conciliar la viabilidad económica con el bienestar y el enriquecimiento cultural de sus ciudadanos. La noticia se ha recibido con gran expectativa por parte de la población que anhela ver cómo este emblemático espacio se transformará para continuar siendo un faro de la vida cultural de la ciudad en los años venideros.
















