La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, ha deseado al concluir la misa en la festividad de Santa María de Alarcos en la Parroquia de San Pedro “que el año que viene se pueda realizar la tradicional romería” entre Ciudad real y la ermita de Alarcos.

La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, ha deseado al concluir la misa en la festividad de Santa María de Alarcos en la Parroquia de San Pedro “que el año que viene se pueda realizar la tradicional romería” entre Ciudad real y la ermita de Alarcos.

La primera edil felicitaba a todos los vecinos y vecinas de Ciudad Real, y reconocía que es un día “emocionante” y que ha pedido a la Virgen “por estas familias que hemos perdido un ser querido, por aquellos que siguen luchando cada vía por vencer al COVID, por quienes han perdido su puesto de trabajo y quienes peor lo están pasando en la ciudad”.

Romería de la Virgen de Alarcos Romería de la Virgen de Alarcos Romería de la Virgen de Alarcos Romería de la Virgen de Alarcos

Zamora admitía “echar de menos la fiesta, la romería, esa expresión popular de lo que es la ciudad, lo que son nuestras tradiciones. El folklore no es incompatible con nuestra fe; la celebración de una fiesta con nuestras creencias y la fe cristiana… Creo que se complementa de buena manera, y así lo hemos hecho siempre en nuestra ciudad, respetando las celebraciones litúrgicas”.

Por eso esperaba que “en el año 2022 se pueda celebrar esa romería, esas migas que se realizan en la Poblachuela, que podamos disfrutar de los bailes regionales… En 2022 será una romería “como tiene que ser”, con todos los elementos que tiene una fiesta en esta ciudad.”

La concejala de Promoción Turística, Festejos y Tradiciones Populares, Eva María Masías, reconocía que es “un Pentecostés muy diferente al que estamos acostumbrados, ya el año pasado no nos permitió plantarnos a las plantas de la copatrona de Ciudad Real. Y este acto nos llena de emoción sabiendo que no siendo al uso, nos ha permitido estar al lado de la Virgen”.

Masías reconocía que ha pedido por todos los vecinos y por lo que nos han dejado a lo largo de este año… y se mostraba convencida que “el año que viene Alarcos estará lleno de las emociones contenidas que hemos tenido que pasar hoy”.

El presidente de la Hermandad de Santa María de Alarcos, Antonio Batista, destacaba cómo “por las circunstancias no se ha podido hacer lo que todos los años con la romería. El año pasado no se pudo hacer nada por el confinamiento, y este año entre la Parroquia, el Ayuntamiento y la Hermandad hemos acordado hacer algo: que la virgen baje a Ciudad Real y que los ciudadrealeños la podamos ver en nuestra ciudad. Esperemos que el año que viene mejore todo esto, y haya libertad de poder hacer lo tradicional”.

Al término de la eucaristía se ha procedido al cambio de hermano mayor con el tradicional paso de la vara. Este próximo año el hermano mayor será Juan Alba, que reconocía “supone una alegría inmensa. Esperamos que el año que viene podamos dar el relevo con normalidad, como se ha hecho en lo años de atrás. Este año se está viviendo fatal, llegando hasta donde podemos llegar, pero nada más.”

Además, la Hermandad de la Virgen del Prado ha entregado una flor a la Hermandad de Santa María de Alarcos, como símbolo de hermanamiento, tal y como está realizando con el resto de hermandades y cofradías de la capital.